Por MIGUEL ?NGEL RODRIGUEZ / 18 SEP 2016, 12:04 AM

A inicios de los ochentas vivimos una muy grave crisis econ?mica. Para volver a crecer y ante el fracaso del modelo proteccionista de industrializaci?n y de sustituci?n de importaciones, se deb?a volver a la tradici?n costarricense y el pa?s se abri? al comercio exterior.

Hubo un debate en aquellos a?os entre quienes se inclinaban por promover las exportaciones y los que propon?amos un modelo de desarrollo neutro, que no promoviera ni las exportaciones ni la sustituci?n de importaciones.

Particip? como presidente de la Asociaci?n Nacional de Fomento Econ?mico (ANFE) entre los segundos y triunfaron los primeros. Su propuesta ?la de promover las exportaciones? era m?s potable para quienes hab?an disfrutado de los beneficios del esquema de industrializaci?n, pues les daba un incentivo alternativo.

Para ello se fortaleci? el r?gimen de Zonas Francas (ZF).

Adem?s, muy atinadamente abrimos nuestra econom?a, bajamos la protecci?n arancelaria y la protecci?n de tipos de cambio sobrevaluados; establecimos una red de tratados de libre comercio; recuperamos el juicio (al menos por largo rato) en el manejo de la hacienda p?blica; y mejoramos sustancialmente las pol?ticas crediticias, monetaria y cambiaria.

As? pudimos crecer y diversificar nuestras exportaciones. En 2014, 2.475 exportadores exportaron 4.359 productos a 138 destinos, y los productos tradicionales que a inicios de los ochenta eran el 60% del valor del total exportado, ahora representan un 12%.

A finales del siglo pasado se supon?a que desaparecer?a al inicio del 2003 la autorizaci?n del GATT y la Organizaci?n Mundial de Comercio (OMC) para el sistema de ZF y mi Gobierno se prepar? para impulsar un cambio sustancial del impuesto de la renta.

Propon?amos subir gradualmente la tarifa sobre las empresas en ZF hasta llegar a un 12 o 15% y bajar ?tambi?n poco a poco? la tarifa para las empresas locales, hasta igualarlas en esa escala. Pero luego se extendi? la autorizaci?n de la OMC para este esquema, y para poder competir internacionalmente en esas condiciones, se mantuvo intacto el sistema de ZF.

En 2011 se actualiz? la legislaci?n y ahora ser? en 2023 cuando vencer? para la mayor parte de las empresas en ZF la exoneraci?n del pago del impuesto para la renta.

Prever el futuro

Es importante plantearse y discutir c?mo llegar ?para 2023? a un cambio de modelo basado en la productividad, y que vaya integrando las ZF a las condiciones generales de la econom?a interna. Claro con un marco tributario, de costos y de servicios p?blicos e infraestructura que nos haga un destino m?s atractivo para la inversi?n extranjera.

Ello porque no podemos darle la espalda o esconder bajo la alfombra el costo social de la econom?a dual que se ha desarrollado entre el sector exportador protegido y la econom?a local dedicada a manufacturas, agricultura y servicios.

Pero tampoco se trata de igualar disminuyendo los avances logrados por los trabajadores y los proveedores locales de las ZF, porque debemos tomar en cuenta los importantes beneficios que dejan estas.

Problema metodol?gico

Procomer, Comex y Cinde unieron esfuerzos para producir el ?Balance de Zonas Francas: beneficio neto del r?gimen para Costa Rica 2011-2015?, que destaca los grandes logros para el pa?s del sistema de ZF.

Ese informe tambi?n presenta un estimado del Beneficio Neto Pa?s (BNP) que sobrestima en extremo sus resultados por errores conceptuales en los c?lculos.

Al calcular el aporte de ZF en relaci?n con el empleo directo acierta en tomar el mayor valor de los salarios pagados en las empresas en ese r?gimen en relaci?n con el resto de la econom?a, pero falla al no comparar con trabajadores de similar nivel educativo o capacitaci?n. Y esto lleva a exagerar el aporte de las ZF. En las ZF trabajan personas que en promedio tienen mayor nivel educativo, lo que ocurre sobre todo en servicios como lo refleja el propio estudio. Eso determina un salario mayor por ese concepto y no solo por trabajar en ZF.

Otros dos errores son de mucha mayor magnitud: se toma como aporte al BNP el total del valor de las compras a empresas nacionales y el pago total a los trabajadores indirectos

En el primer caso se debi? tomar como aporte el diferencial entre el valor de esas compras que se da con la existencia de las ZF, y el que se habr?a dado si estas no existiera. Tomar el total equivale a suponer que si no hubiesen existido las ZF, el trabajo, el capital y los recursos destinados a producir esos bienes no se habr?an ocupado y que los trabajadores indirectos habr?an estado desempleados.

El segundo error es peor, pues el valor de esos salarios indirectos ?que en todo caso solo deber?an tomarse por el monto adicional creado por la existencia de las ZF? ya est? incluido en el valor de las compras nacionales.

Estos dos errores significan $2.127,3 millones en 2015, del total de BNP de $3.179,2 millones; que est? adem?s sobreestimado por no diferenciar trabajo con diferentes capacidades.

El aporte de las ZF es muy importante, pero su BNP posiblemente no exceda $1.000 millones al a?o, que son muy considerables y casi el doble de las exoneraciones otorgadas para lograr su existencia.

Valdr?a la pena que Procomer , Comex y Cince rehagan adecuadamente ese c?lculo.


Fuente: El Financiero


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