Disyuntivas

La vida es el primero y m?s fundamental de los derechos humanos. No se la debemos a la sociedad, pero desdichadamente no solo la muerte natural la trunca: tambi?n la violencia y los accidentes acaban con la vida de muchas personas.
En la defensa de los derechos fundamentales de la persona, la sociedad y sus organizaciones pol?ticas tienen un papel de primordial importancia, y claro que esto incluye de manera muy particular la defensa de la vida frente a la violencia y otras actividades humanas que puedan producir la muerte.
Hasta hace unos pocos a?os fuimos una sociedad en la cual la muerte por violencia y otras acciones humanas era muy limitada en comparaci?n con la mayor parte de otras sociedades. Pero desdichadamente este ya no es el caso.
Al inicio de la ?ltima d?cada del siglo pasado est?bamos en 4,6 asesinatos por 100.000, lo cual era menor de la tasa de homicidios dolosos del mundo. En 1999 ya hab?amos llegado a 6,4 y se reverti? la tendencia e inicia un leve descenso de los homicidios para llegar a 6,3 en 2002. A?n est?bamos al nivel promedio mundial, pero ya para 2008, solo seis a?os despu?s, la situaci?n hab?a cambiado tan dr?sticamente que nos hall?bamos con 11,6 homicidios dolosos por cada 100.000 habitantes. ?Esta tasa creci? m?s de 84% en solo seis a?os! En los 12 a?os previos a 2002 el crecimiento promedio anual de la incidencia de homicidios hab?a sido la cuarta parte de la de esos 6 a?os.
Esa tasa continu? subiendo hasta m?s de 12 en 2010, pero cay? en 2011, 2012 y 2013 para situarse en ese ?ltimo a?o en 8,7. Desdichadamente luego ha vuelto a ascender en 2014 a 10, en 2015 a 11,4, en 2016 a 11,8 y en 2017 a 12,1 con el mayor n?mero de asesinatos (603) de nuestra historia. En 2018 hubo 17 asesinatos menos y la tasa baj? 11,72. En todos estos casos estamos muy por encima de la tasa promedio mundial que est? por debajo de 7 y, adem?s, la crueldad de los asesinatos, me parece subjetivamente, que ha ido aumentando.
En suicidios entre 1980 y 1994 la tasa promedio anual fue de 4,8 pero ya en el a?o 2000 hab?a subido a 6,7 y luego se ha mantenido alrededor de 7. En este caso se da tambi?n un aumento lamentable, y otro cambio muy negativo es su concentraci?n en personas j?venes, muy mayoritariamente hombres. Pero con relaci?n a suicidios estamos por debajo de la tasa promedio mundial que se se?ala en alrededor de 10. Y mientras en el mundo la tasa de suicidios baja, entre nosotros aumenta.
Tambi?n en las muertes por accidentes de tr?nsito hemos sufrido dolorosos avances. De una tasa de entre 13 y 14 en los primeros a?os de este siglo estamos en 2016 y 2017 en 17,6 y 16,5
Las muertes por accidentes laborales son la excepci?n a este aumento acelerado en las muertes originados en la violencia o en accidentes provocados por acciones humanas. En 2011 el n?mero de muertes por cada 100.000 trabajadores asegurados fue de 5,42 en 2011. En los a?os sucesivos baja y en 2015 -a pesar de un aumento en ese a?o se ubica en 3,95. Con esos n?meros nos ubicamos en una posici?n intermedia entre los pa?ses desarrollados.
La conclusi?n es evidente. Los homicidios y los accidentes de tr?nsito deben ser nuestra mayor preocupaci?n y debemos aprender de las acciones p?blicas que se han dado en la prevenci?n de accidentes laborales para aprender de ese ?xito. Debemos tambi?n redoblar esfuerzo para evitar los intentos de suicidios, campo en el cual un informe reciente de la Contralor?a indica graves falencias.
Estas son tareas pendientes y trascendentes del gobierno. En ellas y no en facilitar el asesinato de beb?s debemos centrar esfuerzos.
Miguel Angel Rodr?guez
Fuente: larepublica.net