Disyuntivas

The Economist public? la semana que reci?n pas? su ?ndice de Democracia. De conformidad con la puntuaci?n obtenida este ?ndice divide las naciones en cuatro categor?as: democracias plenas, democracias defectuosas, reg?menes h?bridos y reg?menes autoritarios. La puntuaci?n se obtiene en las siguientes categor?as: procesos electorales y pluralismo, libertades civiles, funcionamiento del gobierno, participaci?n pol?tica y cultura pol?tica.
En su introducci?n se?ala: "Un pa?s, Costa Rica, pas? de ser una democracia defectuosa a una democracia plena; en el otro extremo del espectro, un pa?s, Nicaragua, pas? de ser un r?gimen defectuoso a un r?gimen autoritario. Un total de 42 pa?ses experimentaron un descenso en su puntuaci?n total en comparaci?n con 2017; en 48 pa?ses se registr? un aumento en la puntuaci?n total. Pero como un porcentaje de la poblaci?n mundial, menos personas vivieron en 2018 en alg?n tipo de democracia (47,7%, frente a 49,3% en 2017). Muy pocos de quienes vivieron en alg?n tipo de democracia (4,5%) lo hizo en una democracia plena. Un poco m?s de un tercio de la poblaci?n vivi? bajo un gobierno autoritario, una gran parte de ellos representado por China". (Traducci?n libre del autor)
En todas las categor?as, excepto participaci?n pol?tica, el promedio mundial ha venido disminuyendo desde 2008 cuando se inici? este ?ndice de democracias, y en los tres a?os anteriores a 2018 cay? la puntuaci?n mundial total.
Este estudio afirma: ?En un contexto de desilusi?n con la democracia en la pr?ctica y en su valoraci?n, y de disminuci?n de las libertades civiles, es notable que aumente la participaci?n pol?tica. El claro desencanto con las instituciones democr?ticas formales no ha impedido que la poblaci?n participe en ellas. Incluso al tiempo que ha ca?do la confianza en los partidos pol?ticos, su membres?a y la de otras organizaciones pol?ticas han aumentado?. (Traducci?n libre del autor)
Claro que nuestros resultados deben llenarnos de orgullo y deben tambi?n, creo, llamarnos a la reflexi?n: ?Por qu? mejoramos? ?Qu? riesgos corremos en un mundo en el que aumenta la proporci?n de gente que no disfruta de vivir en alg?n tipo de democracia; en el cual menos de una de cada 20 personas vive en una democracia plena (en Am?rica solo Canad?, Uruguay y Costa Rica), y en el cual campean en Europa y Am?rica los populismos y se reduce el aprecio ciudadano por la democracia liberal? ?C?mo enfrentar ?sin que se deteriore nuestra democracia? este tiempo de relativismo, de hechos alternativos, de p?rdida de fe en las elites, de ?civilizaci?n del espect?culo?, de aumento de la desigualdad y de debilitamiento y fragmentaci?n de los partidos pol?ticos?
Costa Rica se coloca en la posici?n 20 entre 167 pa?ses. Lo logr? avanzando tres posiciones y alcanzando una calificaci?n total de 8,07, con excelentes calificaciones en procesos electorales y pluralismo (9,58) y en libertades civiles (9,12). De esta manera volvemos a la Categor?a de democracia plena que hab?amos perdido cuando a partir de 2012 empez? a bajar nuestra calificaci?n. Este a?o la calificaci?n m?s baja la obtuvimos en participaci?n pol?tica con un 6,67, que est? a nivel de democracia defectuosa. Tambi?n estuvimos en ese nivel en las categor?as de funcionamiento del gobierno y cultura pol?tica, en cada una de las cuales obtuvimos 7,5.
Es de se?alar que el avance de Costa Rica se dio en las clasificaciones de participaci?n pol?tica y cultura pol?tica. El avance en esas categor?as que son las que obten?an calificaciones menos favorables, nos permiti? ser junto con Uruguay (posici?n global 15 con una calificaci?n de 8,38), las dos ?nicas naciones en Latinoam?rica y el Caribe que califican como democracias plenas.
No nos debe extra?ar que la mayor desventaja de Costa Rica respecto a Uruguay se da en el funcionamiento del gobierno.
No puedo dejar de relacionar los avances en cultura y participaci?n pol?tica con el pasado proceso electoral y con la conformaci?n del gobierno de unidad del bicentenario, y me alegra ese fortalecimiento de nuestras queridas instituciones democr?ticas.
A la vez frente a las interrogantes que dejo planteadas sobre retos y amenazas para nuestra democracia, me siento obligado a se?alar la gran necesidad de reformar el gobierno para hacerlo m?s participativo en la nueva realidad pol?tica (mis propuestas de hace 30 y 20 a?os respectivamente, de elecci?n de diputados por lista nacional y distritos legislativos y de gobierno semiparlamentario) y m?s eficiente (evaluaci?n de resultados, rendici?n de cuentas, costos unitarios).
Ante los peligros externos e internos, debemos unirnos para resaltar nuestros valores democr?tico-liberales, y para hacer m?s eficaces y eficientes el dise?o, la aprobaci?n y la ejecuci?n de las pol?ticas p?blicas sociales y econ?micas que promueven la justicia y el bienestar.
Miguel Angel Rodr?guez
Fuente: larepublica.net