Disyuntivas

Seamos valientes y construyamos justicia y bienestar
La falta de focalizaci?n, de coordinaci?n y de evaluaci?n de nuestros programas sociales son problemas con vieja historia.
El Informe de Desarrollo Humano 1991 del PNUD incluye un an?lisis del gasto p?blico en el sector social en 1988. Ese estudio revela que Costa Rica, por falta de adecuada priorizaci?n del gasto social, requiere mantener un gasto p?blico alto con respecto al ingreso, y un gasto social alto respecto al gasto total, para alcanzar niveles aceptables en desarrollo humano. A esta alternativa el informe la se?ala como un camino ineficiente.
En algunos aspectos hemos mejorado en este campo en los 30 a?os transcurridos. Pero a?n es preciso mejorar sustancialmente la administraci?n de los programas sociales para lograr un aumento del crecimiento econ?mico compartido que nos permita construir justicia y bienestar. As? lograr?amos disminuir la pobreza, el desempleo, la desigualdad y la informalidad.
La focalizaci?n es necesaria respecto a programas espec?ficos para los pobres que por solidaridad y justicia ?frente a sus carencias? merecen un trato privilegiado. Pero ciertamente ello significa un incremento en el costo de administraci?n de esos programas y adem?s no debe ser motivo de deterioro de la calidad de los programas universales como la educaci?n y la salud.
Los programas sociales pueden ser f?cilmente depredados por intereses clientelistas, por la corrupci?n o por la inercia y la ineficacia.
El estudio efectuado por Juan Diego Trejos del Instituto de Investigaciones en Ciencias Econ?micas de la Universidad de Costa Rica (IICE) para FODESAF en 2016 se?ala, con base en las encuestas de hogares, que en los programas de becas el 48% de los beneficiarios no son pobres, en los programas de alimentaci?n de los CEN CINAI un 43% no lo son, en los comedores escolares un 59% no son pobres, 45% de las ayudas del IMAS van a no pobres, 66% de los beneficiarios del bono de vivienda no son pobres y un tercio de las personas que gozan de pensiones del sistema no contributivo tampoco son pobres. Los dos programas con mejor focalizaci?n son el de salud de asegurados por cuenta del Estado que es dirigido en un 66,5% a familias pobres, y el de pensiones no contributivas pues dos tercios de ellas llegan a pobres.
No es que los recursos sean suficientes para logar una cobertura total en todos los campos. Si se dedicase todos los recursos ?ntegramente a cubrir la poblaci?n pobre solo ser?an suficientes en los programas de Comedores Escolares (incluso podr?an cubrir toda la poblaci?n vulnerable), en el caso de las pensiones no contributivas y respecto a los bonos de vivienda si se hubiesen dedicado siempre de esa manera (incluso habr?an permitido cubrir un 70% de pobres y vulnerables en vez de un 38%)
Es necesario se?alar que comparado con otro estudio del mismo autor con datos de 2008, se ha producido un aumento en la focalizaci?n en todos los campos. Pero queda amplio camino por recorrer.
Para evitar esos desv?os es preciso contar con herramientas que identifiquen objetivamente a las familias pobres a las cuales van destinados los recursos. En el pasado eso se hizo con el SISBEN (1991) que lleg? hasta su aplicaci?n experimental y luego con el SIPO (Sistema de Identificaci?n de la Poblaci?n Objetivo) en el 2000, pero su uso no fue continuado, la base de informaci?n no se actualiz? y no hubo inter?s ni en renovarla ni en aplicarla a todos los programas sociales focalizados. Ahora se cuenta con el Sistema Nacional de Informaci?n Social y Registro ?nico de Beneficiarios creado por la Ley No. 9137 de iniciativa de do?a Gloria Bejarano, que se deber?a aplicar a todos los programas que van a las familias pobres, sin excepci?n.
Los EBAIS son un instrumento que podr?amos usar para mantener al d?a la informaci?n sobre las familias que deben recibir los beneficios de los programas sociales. A la par de usarlos tambi?n para hacer llegar a esas familias ayuda directa en las tareas de estimular la actividad y la vida emocional de los beb?s y as? asegurar el adecuado desarrollo de sus capacidades cerebrales.
Tambi?n las organizaciones del voluntariado comunal podr?an dar apoyo para asegurar que no queden familias pobres sin ser cubiertas por los registros del Sistema Nacional de Informaci?n Social y Registro ?nico de Beneficiarios.
De esta manera sacar?amos mucho mejor provecho de los recursos destinados a disminuir la pobreza y avanzar?amos en justicia social.
Miguel Angel Rodr?guez
Fuente: larepublica.net