Disyuntivas

Dr. Miguel Angel Rodr?guez Echeverr?a

Bien han hecho la Sra. Vicepresidenta y Canciller y el Sr. Presidente en declarar, en la OEA, la posici?n de Costa Rica de apoyo al Sistema Interamericano de Derechos Humanos y a la democracia como forma de gobierno en nuestro continente.

Pero ante los casos dolorosos de Venezuela y Nicaragua eso no es suficiente.

Am?rica Latina y el Caribe han quedado en deuda ante Venezuela. Ello me recuerda con dolor la inacci?n de las naciones latinoamericanas despu?s de la destrucci?n de la democracia en Panam? en 1989 y la intervenci?n militar de EE.UU. en ese pa?s. En ese entonces varios dem?cratas nos hab?amos apersonado in?tilmente a varias canciller?as de Am?rica Latina promoviendo una acci?n hemisf?rica en defensa de la democracia paname?a. Claro era entonces m?s dif?cil que ahora, pues no se hab?a aprobado la Carta Democr?tica Interamericana (CDI) que fue impulsada por Canad?, Costa Rica y Per? en 2001.

Desde hace m?s de un a?o ?cuando el presidente Maduro convoc? inconstitucional y antidemocr?ticamente una Constituyente? debi? haberse aplicado la CDI a ese pa?s y haberlo separado de la OEA. As? lo votaron gobiernos representativos de la gran mayor?a de los habitantes de nuestro hemisferio, pero no se reuni? el apoyo de los dos tercios de los estados miembros requeridos para adoptar esa decisi?n.

El Grupo de Lima, otros estados americanos, la Uni?n Europea y pa?ses de ese continente solicitaron que no se efectuara la elecci?n presidencial del pasado 20 de mayo en Venezuela por m?ltiples irregularidades que la precedieron y se consumaron en su celebraci?n: impedir la participaci?n de dirigentes connotados de la oposici?n por estar presos, en el exilio o inhabilitados; inhabilitaci?n de partidos opositores; parcialidad manifiesta y notoria del ?rgano electoral; ausencia de libertad de expresi?n y de comunicaci?n; compra de votos; incumplimiento de los lapsos establecidos en la normativa electoral; carencia de poder de la antidemocr?tica e inconstitucional Asamblea Constituyente para convocarla. Por esas razones no participaron del proceso los principales grupos y dirigentes de la oposici?n y la participaci?n de votantes fue muy limitada.

Su celebraci?n ?considerada ilegal incluso por el candidato Falc?n que previamente la hab?a avalado? confirm? la ausencia total de democracia en esa hermana rep?blica. Es pues urgente aplicar al r?gimen de Maduro lo dispuesto en el art?culo 21 de la Carta Democr?tica Interamericana, y separar Venezuela de la OEA.

La falta de una acci?n interamericana a tiempo ante los desmanes del gobierno chavista ha facilitado la p?rdida de la democracia, la continuaci?n de las violaciones a los derechos humanos, y la profundizaci?n de la crisis humanitaria que viven los habitantes de esa querida naci?n con graves y dolorosas consecuencias para sus vidas, su alimentaci?n, su libertad y su salud; y con la forzada emigraci?n que se han visto obligados a sufrir.

En nuestra querida y vecina Rep?blica de Nicaragua se vienen dando tr?gicos eventos ya por dos meses, desde el pasado 18 de abril. Son el resultado de la acci?n de fuerzas policiales y de matones acuerpados por el gobierno del presidente Ortega y la vicepresidenta Murillo al atacar manifestaciones ?sobre todo de j?venes? tal como lo confirm? la Comisi?n Interamericana de Derechos Humanos, al visitar ese pa?s al cabo de un mes de la violencia asesina.

El tr?gico resultado de muertes (el Centro Nicarag?ense de Derechos Humanos estim? 146 el d?a 11 de junio), los m?s de mil heridos, los cientos de detenidos y las enormes p?rdidas econ?micas que empobrecer?n a?n m?s a nuestros queridos hermanos, son el resultado del desv?o antidemocr?tico que ha venido infligiendo a Nicaragua la pareja presidencial.

Como lo he se?alado anteriormente, los excesos antidemocr?ticos se vienen dando desde el retorno mismo de Daniel Ortega al poder en 2006 y se agravaron para las elecciones de 2016 con actuaciones similares a las del chavismo en Venezuela: inhabilitaci?n de candidatos de la oposici?n; parcialidad manifiesta del ?rgano electoral; sumisi?n del Poder Judicial al Ejecutivo; anulaci?n de credenciales a diputados de la oposici?n; prohibici?n a la observaci?n internacional. Estos antidemocr?ticos excesos se ocultaban bajo el velo de los recursos recibidos del petr?leo venezolano y por la alianza con la empresa privada que ve?a respetados su propiedad, emprendimientos y ganancias.

Pero el petr?leo venezolano no dio m?s ante el hambre, la carencia de medicinas, la ineficiencia de su producci?n y la corrupci?n galopante en ese pa?s. Y en Nicaragua se perdi? la paz de los empresarios ante la desaforada violencia del d?o Ortega-Murillo contra los estudiantes. Y vinieron el asesinato, las heridas, la c?rcel, las limitaciones a la prensa? el horror que hoy se vive.

Costa Rica no puede mantenerse con solo sus buenas declaraciones en favor de los derechos humanos y la democracia.

Debemos lograr que los pa?ses de Am?rica aprendan de la lecci?n que ha costado tanto sufrimiento a los y las venezolanas: atrasar la aplicaci?n de las medidas hemisf?ricas en defensa de los derechos humanos y la democracia ayuda a consolidarse a los reg?menes autoritarios y agiganta el sufrimiento de los pueblos.

El silencio de la pareja presidencial ante las demandas de la sociedad nicarag?ense presentadas a ellos por los obispos, confirma el rechazo de Ortega y Murillo a negociar un adelanto a las elecciones para encaminar su pa?s a la democracia.

Ahora solo cabe la aplicaci?n de la Carta Democr?tica Interamericana y la suspensi?n de Nicaragua de la OEA.

A nosotros nos corresponde promover esas medidas continentales y, en lo dom?stico, asegurar la posibilidad de nuestro comercio con el Tri?ngulo del Norte de Centroam?rica y prepararnos para enfrentar una nueva ola migratoria de hermanos nicarag?enses.

Miguel Angel Rodr?guez

Ex Presidente de la Rep?blica

Fecha de publicaci?n: 18-Junio-2018

Fuente: larepublica.net


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