Disyuntivas

Todos los que transitamos por la ciudad de San Jos? lo sufrimos: quienes viven en el casco capitalino, los que vivimos en los alrededores, los habitantes del resto del pa?s que lo visitan y los turistas que vienen a disfrutar de este bello rinc?n del planeta.
Ya casi no importa la hora, salvo muy tarde en la noche o temprano en la madrugada. Tampoco importa la ruta que escojamos. Ya ni las gu?as satelitales de nuestros tel?fonos celulares nos salvan. Irremediablemente la presa pone freno a nuestra circulaci?n.
Claro que el parque automotor ha aumentado vertiginosamente. En 1970 se estima circulaban menos de 50 mil veh?culos y en 2016 ya son unos 1.500.000.
Gracias a Dios, eso indica que cada vez m?s compatriotas pueden comprar un auto o pagar un bus. Pero qu? pena, eso tambi?n se?ala que el transporte p?blico no se ha mejorado al ritmo que lo demandan las nuevas exigencias de los usuarios y el mucho tiempo que tienen que emplear en sus rutas de la casa al trabajo, del trabajo a la casa, a hacer mandados, a la escuela el colegio o la universidad, a misa o a otro culto religioso, a ver a la novia o al novio, o a compartir con amigos.
Hay problemas grandes y de vieja data que requieren importante inversi?n p?blica como la infraestructura vial de acceso y de circulaci?n dentro de la ciudad (ni siquiera se ha terminado la Circunvalaci?n) y como construir un medio alternativo de transporte p?blico, tren, metro o tranv?a con energ?a limpia.
Hay otros problemas que son de regulaci?n y no requieren inversiones tan grandes como los anteriores, pero demandan mucha decisi?n y fuerza pol?tica para ejecutarlos. El Plan GAM que es el que regula la geograf?a de la Gran ?rea Metropolitana con base en la Ley de Planificaci?n Urbana que emitimos en el gobierno de don Jos? Joaqu?n Trejos en 1968, data de 1982. Hasta 2000 se inici? su modernizaci?n que se termin? en 2009, pero por diversas razones e intereses, a?n no opera el PRUGAM 2008-2030, ni ning?n instrumento que sustituya al de 1982. Tampoco opera la sectorizaci?n del transporte en buses en la capital y periferia, que se inici? desde el a?o 2000 con todo un proceso calendarizado para su ejecuci?n que no se sigui?. Su inexistencia multiplica al menos por tres el n?mero de autobuses que entran al casco capitalino. Adem?s los planes reguladores municipales han sido muy lentamente desarrollados, y han carecido de la previsi?n m?nima para obligar a construir calles comerciales y de vecindario paralelas a las v?as nacionales, lo que ha congestionado en los cantones aleda?os a la capital el transporte de manera desesperante. No existen audiencias de los vecinos para expresar sus puntos de vista ante grandes desarrollos urban?sticos, lo que podr?a contribuir a flexibilizar y hacer m?s visionarias las aprobaciones municipales de construcci?n.
Pero adem?s hay acciones de menor inversi?n y costo pol?tico, que podr?an en poco tiempo mejorar el caos vial que a todos nos atormenta.
Estas acciones exigen cambios en la conducta de los conductores, pero podemos aprenderlos; as? como hace 50 a?os dejamos de atropellarnos en molotes en las puertas para entrar a la cazadora, y aprendimos a hacer filas ordenadamente.
El principal cambio es acabar con los carros parqueados ilegalmente en las calles. Recuerdo hace unos cuarenta a?os como las gr?as de tr?nsito levantaban los veh?culos de los infractores, y aprendimos por un tiempo a no hacerlo.
El segundo es sancionar fuertemente a los buses o autos que en las intersecciones se paran a medio cruzar, dejando cerrada la v?a perpendicular. Para ello basta poner c?maras en los sitios de mayor tr?nsito y penalizar a los due?os de los veh?culos.
La tercera es hacer parqueos p?blicos debajo de los parques capitalinos concesionando su construcci?n y operaci?n como lo hacen muchas ciudades en EE.UU., en Chile y otros lugares.
Es problema no solo de inversi?n y regulaci?n Es tambi?n un problema de gesti?n.
Miguel Angel Rodr?guez