Actualizado el 10 de abril de 2016 a las 12:00 am

Ya sufrimos las consecuencias del estado de las finanzas p?blicas que se da desde el 2009

POR Miguel ?ngel Rodr?guez

Muchas personas ven el d?ficit fiscal como un problema del futuro. Creen que si se evita su estallido la situaci?n fiscal es llevadera. Por eso act?an como si pudi?ramos esperar hasta que est? pronta a reventar: ?2017?, ?2018?, ?2019?

Desdichadamente no es as?, y ya sufrimos las consecuencias del estado de las finanzas p?blicas que se da desde el 2009.

Si una persona corre cargando un gran peso, no solo sufre si cae agobiado por la sobrecarga. Sufre a lo largo de su recorrido. De similar manera, el aumento ineficiente del gasto p?blico corriente y su financiamiento causan perjuicios mientras se van continuando en el tiempo, y no solo cuando se produce una crisis fiscal, monetaria y de pagos internacionales.

De 1991 al 2007, antes de la gran recesi?n, el PIB de Costa Rica creci? un 5,4% promedio anual. Aun incluyendo esa crisis, de 1991 a 2012 anualmente crecimos un 4,9%.

Ahora, incluso con la nueva medici?n del PIB base 2012, que considera los cambios en la estructura productiva del pa?s, el PIB del 2013 al 2015 solo ha crecido un 2,8% promedio anual. Vivimos los niveles de desempleo m?s altos desde la gran crisis que sufrimos a inicios de los ochenta.

Eso en parte resulta del poco crecimiento que el mundo viene experimentando. Pero Centroam?rica ha tenido mejor crecimiento que nosotros, del orden del 4% en ese per?odo.

?Cu?nto de este mediocre desempe?o nuestro se explica por el persistente d?ficit fiscal y por el gran crecimiento del gasto corriente principalmente en salarios (casi un 5% del PIB del 2008 al 2015)?

Un aumento de los gastos del Gobierno financiados por impuestos disminuyen la inversi?n y, por consiguiente, la tasa de crecimiento y el consumo futuros. Si hay elevados niveles de desempleo, como es nuestro caso, el costo es importante para las familias que sufren por falta de oportunidades laborales.

Cuando las familias que padecen ese mayor desempleo son de bajos ingresos, se genera m?s pobreza. Si adem?s el aumento del gasto corriente se da en favor de empleados p?blicos con ingresos relativamente altos y superiores a los de sus contrapartes en el sector privado, ese incremento causa mayor desigualdad.

?Qu? ocurre si el aumento en el gasto p?blico es financiado con cr?dito? Al menos alguna porci?n de ese cr?dito puede ser visto por los agentes econ?micos como futuros impuestos y tendr?an el mismo efecto de disminuir inversi?n y crecimiento.

El financiamiento local de ese d?ficit subir?a la tasa de inter?s, pues no se genera un aumento del ahorro, por no tomar en cuenta los agentes todo el futuro incremento de impuestos.

Podr?a creerse que dado que del 2012 al 2015 se financi? en el extranjero una buena parte del d?ficit (los $4.000 millones de los llamados eurobonos) y que ?la gente no descuenta los impuestos futuros? (supongamos), eso impidi? que subieran las tasas de inter?s y no se afect? la inversi?n, y por ende, tampoco el crecimiento. Y, ciertamente, los muy bajos intereses vigentes en estos a?os han hecho menor el costo del d?ficit, pero ese costo ha sido grande y doloroso.

Ese financiamiento externo es una entrada de recursos financieros externos que determina una apreciaci?n del col?n: $4.000 millones de los ?eurobonos? del 2012 al 2015.

Adem?s, otros elementos contribuyeron en ese per?odo a la apreciaci?n de nuestra moneda del 5%.

El aumento del gasto y su financiamiento externo hicieron menos competitivas las exportaciones y la producci?n para el mercado interno que compite con importaciones. Y en estos sectores hay dos tipos de empresas. Unas, como las de zonas francas, tienen ventajas que hacen que una subida de costos afecte poco su demanda. Otras ?como bienes agr?colas y manufactura b?sica? enfrentan condiciones de demanda muy sensibles, que con poco aumento de costos disminuyen su capacidad para colocar sus productos.

Por eso no es de extra?ar que frente a una apreciaci?n del tipo de cambio de un 5%, del 2013 al 2015, el PIB agr?cola ha disminuido un 0,2% y el industrial solo ha aumentado un 0,3% en promedio anual.

Adem?s, las primeras (zonas francas y similares) son las que emplean trabajadores m?s calificados, y las segundas (agricultura y manufactura) ocupan a quienes tienen menos educaci?n. Este ?ltimo es el grupo de trabajadores que sufre mayor desempleo y que m?s afecta a las familias pobres.

Asimismo, el d?ficit ?empujado por el gasto corriente? ha estrujado la inversi?n p?blica. Por ello, el sector productivo y las personas sufren los altos costos de una infraestructura cada d?a m?s insuficiente.

Todo esto afecta la productividad actual y estos costos no se eliminan con el financiamiento externo.

Las familias pagan los altos costos con desempleo, con malos empleos informales y con el dolor de la pobreza. Eso debe movernos a actuar, la pregunta es c?mo.

?Vamos a buscar paliativos colocando bonos en China o vendi?ndolos en el mercado interno con los d?lares que los bancos comerciales traigan aumentando su endeudamiento en esa moneda? Escoger esto no es gratis: significa continuar agravando el desempleo, la informalidad y la pobreza.

?O vamos a actuar con seriedad y prontitud para controlar los disparadores del gasto, aumentar los ingresos y a establecer reglas fiscales que eviten volver a vivir esta adversidad?

El autor fue presidente de la Rep?blica del 1998 al 2002.


Fuente: La Naci?n


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