ALTERNATIVAS

Miguel ?ngel Rodr?guez E.

Dr. Miguel Angel Rodriguez Echeverria

Parec?a muy improbable que pudiera obtener la candidatura republicana para la elecci?n presidencial de los EEUU de la semana pasada. Y sin tener ninguna experiencia en el servicio p?blico, lo logr? dejando atr?s a otros 16 competidores con vasta experiencia y que representaban un amplio abanico ideol?gico.

Ahora el candidato Donald Trump es presidente electo de los EEUU.

Es importante analizar algunos aspectos de la coalici?n liderada por trabajadores blancos del sector industrial y de ?reas rurales que le dieron la victoria. Lo es no solo por la importancia que tiene en el resto del mundo lo que ocurre en EEUU, sino tambi?n porque fen?menos similares, del llamado populismo, se expresan con creciente fuerza en Europa y los hemos tenido presentes en este siglo en Am?rica Latina.

Hay causas econ?micas y culturales en la conformaci?n de esta coalici?n electoral.

En los EEUU los trabajadores con ingresos por debajo del promedio de la econom?a, casi no han visto crecer su poder de compra en las ?ltimas d?cadas. Adem?s, despu?s de la Gran Recesi?n el aumento de su ingreso real solo se dio con fuerza el a?o pasado.

Hoy la clase media dif?cilmente puede mantener los niveles de consumo de los que disfrutaba hace unos pocos a?os. El cambio tecnol?gico es en buena medida la causa del aumento en la concentraci?n de los ingresos en las familias m?s ricas, pero tambi?n lo es no haber atendido la redistribuci?n de las ganancias producidas por la globalizaci?n. Las ganancias del comercio no son parejas. Hay ganadores y perdedores. Y se debe atender a los perdedores con capacitaci?n para nuevos trabajos y con subsidios temporales.

El no hacerlo, la presi?n por mantener niveles de consumo que se achican, y el ver todos los d?as en los medios el crecimiento de la grosera opulencia de los m?s ricos, causan resentimiento en familias que se sienten abandonadas por el sistema.

Un fen?meno similar se ha dado en Europa, donde adem?s es m?s seria la incertidumbre por un mayor desempleo y ante el riesgo en que se ven los planes de previsi?n social por los cambios demogr?ficos, que hacen pesar las cargas sociales sobre una clase trabajadora cada vez menor en proporci?n a la poblaci?n.

En Am?rica Latina el resentimiento surge sobre todo en los pa?ses exportadores de recursos naturales cuyos beneficios llegan a un sector p?blico, que los distribuye de manera insatisfactoria para grandes sectores de poblaci?n.

Pero el resentimiento contra los partidos y pol?ticos tradicionales tambi?n se genera por causas culturales.

Por una parte la inmigraci?n. Siempre recuerdo que en griego antigua la palabra para enemigo y para extranjero era la misma. El extranjero es lo diferente, y lo diferente nos asusta. El miedo causa odio y es f?cil achacar al inmigrante la culpa de nuestras frustraciones.

Hay m?s. Casi todos los votantes en EEUU, Europa y Am?rica Latina hemos nacido en un ambiente cultural y religioso donde el aborto, el sexo fuera del matrimonio, la homosexualidad son pecados. No quiere decir que las personas fueran santos y no pecaran. Pero reconocer el pecado era lo natural.

Ahora no es pol?ticamente correcto tener esas apreciaciones en los EEUU. George Friedman nos se?ala el costo para estas personas de sentir que no pueden expresar sus valores en p?blico. Indica: ?Ellas encuentran que sus valores antes comunes, se consideran ahora como fobias, como enfermedades que ellas deben superar para ser pol?ticamente correctas?. Los medios de comunicaci?n, los participantes m?s asiduos y expresivos en las redes sociales y los grupos m?s vocales en la arena p?blica, discriminan a quienes comparten nuestros tradicionales valores.

La autoridad en el hogar se diluy?, en mucho para bien de ni?os y mujeres y bienvenido sea ese cambio. Pero ello facilita la p?rdida general del respeto a la autoridad y el conocimiento de otros, cuyas visiones m?s bien atizan el resentimiento.

Algunas de estas situaciones culturales se?alan excesos a los que nos ha llevado el cambio. Otros son dolores de crecimiento a los cuales deberemos ajustarnos. Pero sin duda hoy esas circunstancias culturales, junto a las condiciones econ?micas, generan el descontento que busca quitar a los que est?n: ?que se vayan todos?, y que prefiere el cambio, cualquier cambio, sin considerar los costos de ese cambio.

?Estaremos en Costa Rica vacunados contra esa situaci?n o estaremos abonando su gestaci?n?


Fecha de publicaci?n: 14-Nov-2016

Fuente: diarioextra.com


Para copiar un artículo de este sitio a un archivo de Word, primero copie y pegue el título, y luego el cuerpo del artículo, con el fin de que conserven los formatos y márgenes adecuados.