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Categoría: Disyuntivas
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Disyuntivas

Dr. Miguel Angel Rodr?guez Echeverr?a

Con la Ca?da del Muro de Berl?n muchos cre?mos que un gran consenso en libertad, democracia y mercados abiertos fortalecer?a el desarrollo pol?tico de las naciones, la gobernanza internacional y el desarrollo humano.

Mucho de eso se ha dado. Pero no el consenso en valores que esper?bamos.

Hay hoy m?s democracia, menos pobreza, mayor expectativa de vida y un mayor nivel de educaci?n en la tierra que hace 27 a?os. Termin? la Guerra Fr?a, pero estamos lejos de un acuerdo en c?mo seguir avanzando; seguimos experimentando avances y retrocesos a nivel mundial y nacional en las vivencias de libertad, democracia y apertura econ?mica; y no se ha avanzado mucho en acuerdos respecto a la gobernanza mundial, ni respecto a los mejores sistemas pol?ticos y a c?mo avanzar en la defensa de los derechos humanos. Ni siquiera se han alcanzado esas metas a nivel de las naciones que en mayor medida comparten los ideales que parec?an universalizarse en aquellos heroicos d?as en Berl?n.

Para muchos la Ca?da del Muro significaba que se hac?a realidad el fin de las ideolog?as planteado por Daniel Bell en 1960 y para otros incluso implicaba el reino de la libertad con el cual regir?a ?El Fin de la Historia?, como lo propon?a Fukuyama.

Ante el consenso en valores que entonces preve?amos y con ideolog?as mucho menos diferenciadas, algunos pens?bamos ?con optimismo y alegr?a? que la diversidad pol?tica se basar?a en la especificidad de sus planeamientos t?cnicos: dominar?a la TECNOCRACIA.

Claro que la comunicaci?n del mensaje t?cnico es mucho m?s dif?cil que la pr?dica de valores claramente contrapuestos: libertad frente a autoritarismo; estado de derecho contra poder del gobernante; planificaci?n centralizada o dirigismo vs. mercados libres; descentralizaci?n ante centralizaci?n; libre emprendimiento o igualdad de resultados. Es m?s dif?cil diferenciar el mensaje, explicarlo y resumirlo. Es m?s dif?cil tener disposici?n para emplear el tiempo en o?rlo y asimilarlo. La gran interferencia que rodea los mensajes es en este caso m?s estorbosa.

Pero cre?mos que, a pesar de esas dificultades en la comunicaci?n, la imitaci?n de los ciudadanos a los l?deres formadores de opini?n har?a que las diferencias tecnocr?ticas pudiesen ser evaluadas por los votantes. Los errores de percepci?n propios de la ignorancia se corregir?an al seguir la opini?n de l?deres t?cnicos y pol?ticos.

Las tendencias pol?ticas de este siglo nos han obligado a quienes as? cre?amos a reconocer nuestro error, ?ojal? temporalmente!

Ahora m?s bien impera una gran desconfianza en las elites, en los t?cnicos y sobre todo en los pol?ticos.

Vivimos el tiempo de la ?posverdad? y los ?hechos alternativos?, de la ?paparrucha? (vieja palabra, que en castellano define a una noticia falsa y desatinada de un suceso, esparcida entre el vulgo: DRAE). Hoy los hechos objetivos tienen mucho menor influencia. Ahora son m?s influyentes los sentimientos, las emociones personales, no impera el racionalismo ni se aceptan con facilidad los juicios de los entendidos. Aun en el caso de que todos en una sociedad progresen, algunos lo hacen m?s aceleradamente. Y la ?civilizaci?n del espect?culo? (Mario Vargas Llosa) y la trasparencia que imperan, deslumbra con esos ?xitos ajenos. Entre los sentimientos prevalecen las emociones relacionadas con la envidia y el resentimiento.

De la generalizada desconfianza lo que surge es una demanda por trasparencia y regulaci?n. La excesiva regulaci?n dificulta tomar decisiones. La transparencia no crea confianza sino que m?s estimula el morbo, y la difusi?n morbosa acrecienta la desconfianza.

Pero no podemos tener paz y tranquilidad en medio de la incertidumbre. Necesitamos anclar nuestras esperanzas en algo seguro. Si no confiamos en los t?cnicos y los l?deres tradicionales para los temas sociales surge el caudillo populista que alimenta los sentimientos de envidia y resentimiento y sobre ellos construye sus falsas soluciones.

?C?mo recuperar la confianza en t?cnicos y pol?ticos y rescatar su prestigio? ?C?mo volver a creer?

?Podremos hacerlo en un mundo en el que el relativismo destruye la verdad? ?Podremos hacerlo si le damos la espalda a la trascendencia?

Claro que s?. A la larga la verdad se impone. Los hechos son o no son. La paparrucha no es. El tel?n se cierra y se acaba el espect?culo y volvemos a vivir la realidad. Pero el tiempo que ello toma causa mucho dolor y sufrimiento.

Seamos inteligentes y evitemos sus m?s perjudiciales efectos.

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Miguel Angel Rodr?guez

Ex Presidente de la Rep?blica

Fecha de publicaci?n: 9-Octubre-2017
Fuente: larepublica.net