Disyuntivas

Dr. Miguel Angel Rodr?guez Echeverr?a

Una vez m?s The Economist (27 de mayo 2017) nos plantea el tema de las prisiones, y el abuso que en algunos lugares como EE.UU. se hace de su uso.

El tema es de gran importancia para nosotros, pues la tasa de encarcelaci?n ha venido creciendo aceleradamente en los ?ltimos a?os.
Esa revista nos recuerda la afirmaci?n de Douglas Hurd cuando era secretario del Interior brit?nico: ?La prisi?n es una manera muy costosa de convertir a una persona mala en una persona peor?. Y lo hace al se?alar las altas tasas de encarcelamiento prevalecientes en EE.UU., y su crecimiento en pa?ses de Am?rica Latina, mientras en Europa han disminuido.

El International Centre for Prison Studies de Kings College de Londres recopila y analiza informaci?n de la situaci?n de encarcelamiento en el mundo.

All? podemos ver que de 2000 a 2015, el n?mero total de prisioneros creci? un 20% mientras la poblaci?n mundial aument? un 18%. Pero hay grandes diferencias regionales. En Am?rica el crecimiento del encarcelamiento en estos 15 a?os fue el doble, de 40%, y en Centroam?rica el cu?druple, de un 80%. Pero en Costa Rica fue mucho mayor, un 130%: casi siete veces la tasa de crecimiento de la poblaci?n recluida en el mundo.

Los datos de esta instituci?n nos se?alan que mientras en el 2000 hab?a en las c?rceles costarricenses 177 presos por cada 100 mil habitantes (tasa de encarcelamiento), en 2015 est?bamos en 352, casi duplic?ndose la proporci?n de la poblaci?n en las c?rceles. Ese desmedido aumento de la proporci?n de habitantes en nuestro sistema penitenciario debe compararse con una tasa de encarcelamiento promedio en el mundo de solo 144 en 2015 (solo un 40% de la nuestra). Mientras en 2000 hab?a en Am?rica Latina y el Caribe 23 naciones con tasas de encarcelamiento mayores a la nuestra, ya en 2015 solo hay 12, la mayor?a de ellas en el Caribe con una larga tradici?n de pena de muerte y encarcelamiento.

Esto ocurre por dos tipos de razones. Por una parte una tendencia de varias d?cadas a tratar de resolver el grave problema de la delincuencia con el recurso ?f?cil e ineficaz? de aumentar los a?os de prisi?n de las penas, y de aumentar la cantidad de delitos tipificados con pena de prisi?n. A que se act?e as? contribuye grandemente la presi?n de los medios de comunicaci?n de hacerlo, incluso en el tema de la prisi?n preventiva que se quiere usar ?muy equivocada e injustamente? como castigo de personas presuntamente inocentes.
Otro tipo de razones son la mayor penalizaci?n y persecuci?n al narcotr?fico desde los a?os 80 del siglo XX; y habernos convertido ?por nuestra ubicaci?n geogr?fica? en zona de paso entre los productores del Sur y los consumidores del Norte. Por esas ?ltimas razones hemos sufrido un gran crecimiento en el consumo de drogas il?citas (que quedan como pago en el territorio y se importan para los nuevos consumidores); los perversos efectos del crimen internacional; y el aumento de la violencia que trajo esta nueva forma delictiva, con su liquidaci?n de cuentas mediante el asesinato y el uso de sicarios, que son acciones copiadas por la delincuencia ordinaria local.

Claro que esta dolorosa, costosa e ineficiente realidad se da tambi?n con relaci?n a las mujeres prisioneras. En Costa Rica su n?mero ha aumentado en un 122% de 2003 (a?o m?s antiguo para nuestro pa?s en reportes de prisioneras del International Centre for Prison Studies) a 2015, lo que es m?s del doble del incremento en el mundo de un 50%. Pero el incremento total de presos es tan grande que la proporci?n de mujeres del total de presos ha disminuido del 6,8 al 5,8% en ese lapso, especialmente por los cambios entre 2009 y 2015.

La prisi?n pretende evitar que los detenidos cometan delitos fuera de la c?rcel, lo que definitivamente cumple. Pretende evitar que las personas delincan por el temor a la reclusi?n, pero el horizonte de planeamiento de los criminales es corto y prevalecen los efectos a corto plazo, por lo que extender las penas no tiene mayor efecto disuasivo. Y pretenden rehabilitar a los delincuentes, lo que dif?cilmente se cumple, y definitivamente es muy limitado el logro cuando hay hacinamiento penitenciario, como en la Costa Rica de los ?ltimos diez a?os.

Mejorar la polic?a preventiva da mejores frutos que incrementar el encarcelamiento y rehabilitar disminuye m?s la criminalidad que extender las penas. Estos temas de prevenci?n y rehabilitaci?n los he se?alado en mis art?culos ?Dignidad, seguridad ciudadana y reincidencia? y ??C?rcel o polic?a?? que se pueden ver en Alternativas www.rodriguez.cr

Lo anterior no quiere decir que no se justifique la prisi?n para cumplir sus tres objetivos. Pero no se justifica incrementar las penas, hacinar ni no trabajar por la rehabilitaci?n.

Parece que no estamos enfocando las cosas bien. Hemos optado por meter m?s gente por m?s tiempo a la c?rcel, y con ello encarcelamos personas menos peligrosas que si tuvi?ramos solo los m?s da?inos en prisi?n. Adem?s as?, los m?s violentos convierten en m?s peligrosos a los menos violentos, lejos de que los segundos conviertan a los primeros.

Miguel Angel Rodr?guez

Ex Presidente de la Rep?blica

Fecha de publicaci?n: 10-Jul-2017

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