Disyuntivas

Hace un par de semanas el INEC present? los resultados de la Encuesta Continua de Empleo (ECE) del Primer Trimestre de este a?o.
Hay un resultado positivo que debe alegrarnos: aument? en 68 mil el n?mero de personas ocupadas y la tasa de desempleo baj? del 9,5% al 9,1% ambos respecto a igual fecha del a?o anterior.
Pero el nivel del desempleo contin?a inaceptablemente alto, la tasa de participaci?n laboral (la proporci?n de la poblaci?n mayor de 15 a?os que est? ocupada o busca trabajo llamada poblaci?n econ?micamente activa o PEA) es muy baja y la estructura del empleo tiende a desmejorar.
Desde el inicio de la ECE en 2010 el promedio anual ha estado por encima del 9,5% lo cual es tan elevado como el nivel al que lleg? el desempleo con la cruel crisis que sufrimos a inicios de los ochenta. Claro que el origen de la informaci?n son fuentes y metodolog?as diferentes pero el orden de magnitud es muy revelador y preocupante. Los datos de la Encuesta de Hogares de los ?ltimos a?os tambi?n se?alan tasas de desempleo muy superiores a las de los a?os anteriores a la Gran Recesi?n y el XXI Informe Estado de la Naci?n nos recuerda una muy negativa peculiaridad de nuestro desarrollo reciente: ?Costa Rica es la ?nica naci?n centroamericana que no ha logrado bajar la tasa de desempleo desde la crisis del 2009?. Si vemos solo los datos de la ECE tambi?n surge una gran preocupaci?n que debe ocuparnos en ponerle remedio.
Tomando los promedios anuales de crecimiento notamos que de 2011 (primer a?o en que se cuenta con la ECE para los cuatro trimestres) a 2016 la cantidad de personas ocupadas solo crece al mismo ritmo que la PEA (1,59%) lo que hace que se mantenga el ?ndice de desempleo. Pero adem?s ambos crecen menos que la poblaci?n de 15 a?os y m?s, lo que nos viene reduciendo la tasa de participaci?n laboral. Es decir, que cada vez una menor proporci?n de la poblaci?n mayor de 15 a?os trabaja o quiere trabajar.
El resultado es tan serio que el n?mero absoluto de personas ocupadas en el promedio trimestral de 2016 es inferior al que se dio en cada uno de los a?os 2013, 2014 y 2015 y apenas similar a los que pod?a emplear la econom?a en 2012.
Entre los 25 y los 60 a?os se concentra la gran mayor?a de la poblaci?n trabajadora, pues en las personas menores de 25 hay muchos estudiantes y en los mayores de 60 abundan los pensionados. De nuevo la tasa de crecimiento de la poblaci?n entre 25 y 60 a?os es mayor a la de los ocupados y la PEA entre 2011 y 2016.
Una causa de una PEA baja es la poca participaci?n de las mujeres en la fuerza laboral pagada, que en la no remunerada bien sabemos es inmensa. Esa baja participaci?n femenina no ha aumentado en esta d?cada.
Un bajo crecimiento de la PEA y del n?mero de ocupados disminuye el crecimiento de la producci?n, y por consiguiente el tama?o del pastel disponible para su reparto entre las familias.
Sabemos que el arma principal para disminuir la pobreza es el acceso de las personas a trabajos formales que cumplan con las garant?as laborales. Desdichadamente esto no se est? dando, como lo demuestran el nivel de desempleo y el pobre crecimiento de la poblaci?n ocupada.
El problema es peor porque la ECE se?ala un deterioro de la estructura laboral. El n?mero total de empleos formales en promedio en 2016 es casi igual al de 2015, y ambas cifras son inferiores a las que se dieron en cada uno de los a?os de 2011 a 2014. Esto ha podido ser compensado en esta segunda d?cada del siglo XXI por un incremento en la productividad total de los factores, que se ha dado seg?n lo demuestra un estudio de ?dgar Robles.
Recuerdo que entre 2011 a 2016 los puestos de trabajo crecieron a un promedio anual del 1,59%, mientras los informales y los para personal no calificado han crecido a un ritmo del 3,43 y 3,94%.
Lo positivo es que el subempleo disminuy? en este periodo y los trabajadores no asegurados crecieron lentamente, solo un 0,77% anual.
Urgen reformas estructurales para promover mayor inversi?n p?blica, mejor recapacitaci?n de los trabajadores desempleados, m?s altas cobertura y pertinencia de la educaci?n secundaria, y menos trabas para invertir.
Miguel Angel Rodr?guez