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Categoría: Disyuntivas
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Disyuntivas

Dr. Miguel Angel Rodr?guez Echeverr?a

Cuando cay? el muro de Berl?n y con ello tambi?n el mito de la racionalidad de la planificaci?n central y las autocracias, muchos cre?mos que un gran consenso en libertad, democracia y mercados abiertos fortalecer?a el desarrollo pol?tico de las naciones, la gobernanza internacional y el desarrollo humano.

Para muchos ese hecho significaba que se hac?a realidad el fin de las ideolog?as planteado por Daniel Bell en 1960, tal como lo dict? Fukuyama en ?El Fin de la Historia? (La llegada del mundo de la libertad).

Algunos cre?mos que ante el naciente consenso en valores, la diferenciaci?n pol?tica deber?a basarse en la especificidad de sus planeamientos t?cnicos: LA TECNOCRACIA. Sab?amos las dificultades de diferenciar mensajes pol?ticos basados en especificidades program?ticas, pues es dif?cil expresarlos con claridad en pocas palabras y segundos, las personas tienen m?ltiples ocupaciones y racionalmente limitan el tiempo que dedican a informarse de planteamientos serios y mucho ruido interfiere con la comunicaci?n, principalmente diversos entretenimientos compiten con nuestros mensajes y los dificultan. Pero cre?amos que el criterio de los especialistas ser?a atendido por los ciudadanos.

Hoy sabemos que la libertad es muy terca y la realidad fue otra.

No se dio el consenso en valores de libertad y eficiencia. Y hoy, el populismo con frecuencia vence a los planteamientos tecnocr?ticos, como ocurri? en la campa?a entre la Sra. Clinton y el presidente Trump. La fr?a tecnocracia no transmite compromiso de los pol?ticos con los problemas y angustias de los ciudadanos y no es valorada por ellos.

Ahora vivimos el tiempo de la ?posverdad?: los hechos objetivos tienen mucha menor influencia.

Las personas en las elites de poder se consideran educadas, que entienden lo que es conveniente para todos, y su autosatisfacci?n con frecuencia los hace ser insensibles a las personas comunes, que sufren los costos de los cambios cuyos frutos no disfrutan.

A su vez las personas perjudicadas ven a las de las elites como distantes, indiferentes, incapaces de entenderlas y sin ning?n compromiso con su situaci?n. Las ven como defensoras de instituciones que creen no las favorecen.

Y se sienten sin oportunidad para disfrutar en las ganancias del crecimiento

Por ello es esencial volver a los conceptos b?sicos que fundamentan nuestras constituciones democr?tico-liberales: libertad, fraternidad, igualdad.

No es cierto que haya consenso sobre la importancia de estos valores. Es tarea de pol?ticos y formadores de opini?n rescatar su importancia y la urgencia de respetar sus consecuencias.

Adem?s debemos encarar con realismo los justos reclamos de las personas que ?marginadas por la apertura comercial, la migraci?n y en mucha mayor medida por el avance tecnol?gico? ven perdidos sus trabajos. Y no se trata de solo repararles la p?rdida de ingresos, sino tambi?n la oportunidad laboral que sustenta la satisfacci?n de su hacer y su autoestima. No es solo solidaridad, es tambi?n fraternidad.

No podemos cometer la barbaridad de olvidar que el mayor progreso en las naciones se ha logrado con la democracia liberal asentada en el respeto a la dignidad de personas solidarias y en los derechos humanos, con eficiente estado de derecho y mercados abiertos y competitivos.
Solo as? se podr? vencer al populismo que explota resentimientos y frustraciones.

Miguel Angel Rodr?guez

Ex Presidente de la Rep?blica

Fecha de publicaci?n: 30-Ene-2017
Fuente: larepublica.net