Disyuntivas

Hace un par de semanas coment? los efectos macroecon?micos desfavorables que provocar?a en nuestro pa?s la ca?da de la Inversi?n Directa Extranjera (IDE), que se reducir?a por las medidas del presidente electo Donald Trump para generar mayor empleo en su pa?s, y menos producci?n de las empresas de EE.UU. en el exterior.
A los efectos de una reducci?n de la IDE en nuestra balanza de pagos, y por consiguiente en el tipo de cambio, el nivel de precios, los gastos de gobierno y las tasas de inter?s se deben a?adir sus efectos directos en el mundo de la producci?n.
Sabemos que tanto en la producci?n de manufacturas como en la de servicios, los salarios pagados en las zonas francas son mayores para el mismo tipo de trabajo a los que prevalecen en el resto de la econom?a. Sabemos tambi?n que en ese sector la productividad aumenta con mayor velocidad. Una disminuci?n en la IDE significar?a que el futuro crecimiento de la producci?n nacional ser?a sustentado en una menor proporci?n en el incremento de las zonas francas, y en consecuencia se dar?a con un promedio menor de salarios reales. Esto nos empobrecer?a con respecto a la trayectoria actual si las rentas perdidas en esos salarios son mayores a las rentas perdidas por los empresarios que dejan de contratarlos. Pero adem?s, nuestro ahorro es muy bajo, y no contar con el componente externo que lo ha venido complementando para alcanzar la inversi?n de los ?ltimos a?os, vendr?a a disminuir nuestro crecimiento y el bienestar potencial.
Este impacto negativo afectar?a en especial a los trabajadores con relativamente mejor preparaci?n, que han venido gozando de ventajas por la demanda laboral generada por la IDE. Es muy conveniente estimular la absorci?n de esa fuerza laboral m?s capacitada en el resto de la econom?a, para que con su capital humano ayude al aumento de la productividad.
Adicionalmente, las medidas que llegue a tomar la administraci?n Trump en contra del comercio internacional tambi?n nos pueden afectar, aunque sea en forma indirecta.
Estamos viviendo desde la Gran Recesi?n, a?os de m?s lento crecimiento del comercio internacional. Incluso este a?o es probable que el comercio internacional crezca menos que la producci?n mundial, lo cual en los ?ltimos 20 a?os solo ocurri? durante las crisis de 2001 y 2009. Ahora ser?a menor por primera vez en ese periodo con un PIB mundial en crecimiento.
Algunos estudiosos consideran que hemos llegado al fin de la ola de globalizaci?n que se aceler? en los a?os 80, de manera similar a como con la Primera Guerra Mundial termin? otra ola de globalizaci?n que en las cuatro d?cadas anteriores promovi? movimientos migratorios, de comercio y de recursos financieros nunca antes alcanzados.
En estas circunstancias no avanzar con el TPP (Asociaci?n Transpac?fica entre 12 pa?ses de Am?rica, Asia y Ocean?a incluyendo a EE.UU. como ya lo ha declarado la administraci?n entrante, y dejar de lado la Asociaci?n Trasatl?ntica para el Comercio y la Inversi?n, TTIP, entre la Uni?n Europea y EE.UU., como ya lo han declarado el presidente electo Trump y varios pa?ses europeos, significa dejar de insuflar energ?a al comercio internacional, lo que podr?a ser m?s negativo para nosotros que el efecto de desvi? de comercio que podr?a ocasionar el no participar en esos bloques.
Pero adem?s, las intenciones anunciadas del presidente Trump ?de las cuales no se conocen las medidas concretas? de reducir las importaciones de M?xico y de China significar?an un enorme debilitamiento de la econom?a internacional y de la Organizaci?n Mundial del Comercio (OMC). Tambi?n las medidas tributarias para disminuir la inversi?n en el exterior de las empresas de EE.UU., podr?an violar acuerdos de la OMC y debilitarla. Todo esto podr?a provocar una lucha comercial internacional que nos deber?a hacer recordar las duras consecuencias que produjo en los a?os 30.
Nuestro pa?s tan peque?o y por ende necesariamente abierto y dependiente de los flujos comerciales internacionales, ver?a disminuidas sus oportunidades externas para el crecimiento.
Ser?a as? a?n m?s importante ser m?s eficientes pues tendr?amos niveles de ingreso potenciales menores. Las reformas en regulaci?n, servicios p?blicos, infraestructura, sector financiero, educaci?n y competencia interna se tornar?an a?n m?s necesarias y urgentes.
Miguel Angel Rodr?guez