Disyuntivas

La Planta Hidroel?ctrica Reventaz?n confirma la capacidad del ICE para planear, dise?ar, construir y operar obras de generaci?n el?ctrica: es la central m?s grande de generaci?n el?ctrica en Am?rica Central. El ICE ha sido tambi?n exitoso con plantas e?licas y geot?rmicas. Y en todos estos casos, cada vez es m?s ejemplar la tarea de esta instituci?n por su manejo de los temas ambientales.
Incluso para legos en temas de ingenier?a como yo, es un bello e impresionante espect?culo admirar la represa, el lago de reservas de agua, los t?neles y la casa de m?quinas. Y da un sano orgullo nacional saber que todo ha sido producto del ingenio, la capacidad y el trabajo de costarricenses. Claro que es de felicitar al ICE y a sus funcionarios por esta nueva y gran contribuci?n para Costa Rica.
A este nuevo ?xito del ICE estoy seguro que lo seguir?n muchos m?s, incluso El Diqu?s en la Zona Sur que lo duplicar? en tama?o.
Gracias a los aportes de esta instituci?n y a la generaci?n limpia de generadores privados, en los ?ltimos a?os hemos vuelto a las condiciones de inicio de siglo y generamos un 99% de la electricidad de fuentes renovables sin utilizar combustibles f?siles.
Pero nada de ello justifica convertir el ICE en un ente p?blico constructor de obra p?blica.
En primer lugar hacerlo no resuelve nuestros problemas de atraso en infraestructura vial, portuaria y aeroportuaria.
El atraso que vivimos no se debe a la incapacidad de construir. Si tuvi?ramos proyectos listos con la planificaci?n requerida y los estudios necesarios, podr?amos licitarlos y hay compa??as nacionales con experiencia exitosa en este tipo de construcciones en Centro Am?rica, el Caribe y Colombia que podr?an de inmediato acometerlas?y claro hay empresas internacionales tambi?n listas para hacerlo.
El problema es la falta de planificaci?n y elaboraci?n de proyectos y esto no lo resuelve que el ICE pueda construir obra vial.
Hay un viejo dicho que todos conocemos: Zapatero a tus zapatos. Y si ese dicho es apropiado para los privados que pueden hacer todo lo que la ley no les proh?ba, m?s lo es para los entes p?blicos que solo pueden hacer lo que expresamente se les ha encomendado.
El peligro de ampliar el marco de acci?n del ICE de una manera tan grande es que uno sabe d?nde comienza pero no tiene idea de c?mo puede acabar.
Talvez el mayor riesgo es que el ICE pierda su enfoque en generaci?n y distribuci?n el?ctrica, campo en el cual no se les han abierto las puertas para una verdadera y amplia participaci?n a los generadores privados.
Ello podr?a ser un costo muy alto para los hogares y las empresas costarricenses dependientes del ICE para su electricidad.
Por otra parte vale la pena recordar las buenas intenciones de la creaci?n del estado empresario con CODESA en los setentas y los desastrosos resultados que se obtuvieron, y que contribuyeron a empobrecer a una buena parte de los costarricenses.
CODESA gener? un 18% de la gran inflaci?n acumulada de 1976 a 1991; todas sus empresas (los elefantes blancos) perdieron; consumi? durante su vigencia entre un 12% y un 20% del cr?dito bancario; cost? a cada costarricense el equivalente a 405 mil colones de hoy. Su p?rdida total fue de $267 millones (alrededor del 7% del PIB de 1979). Gracias a la situaci?n geopol?tica de Centro Am?rica en los a?os 80, AID por medio de FINTRA asumi? $148 millones. ?Qui?n nos ayudar?a hoy a soportar p?rdidas de una aventura de estado empresario?
Miguel Angel Rodr?guez