Imprimir
Categoría: Disyuntivas
Visto: 1972

Disyuntivas

Miguel Angel Rodriguez EcheverriaEn su edici?n del 2 de julio The Economist (Liberalism after Brexit: The politics of anger) nos alerta que la rabia de los votantes es un peligro para el orden democr?tico liberal.

Ese editorial de la revista inglesa me lleva a comentar algunos de los aspectos concretos que debemos ?en nuestro pa?s? modificar para preservar, profundizar y mejorar ese orden democr?tico-liberal que tanto progreso nos ha tra?do a nosotros y al mundo, pero que en la actualidad causa tanto enojo y furia.

Las transformaciones que hemos realizado para abrirnos a la econom?a mundial en Costa Rica, como en todo el mundo, han sido de gran beneficio para una importante mayor?a, pero muchos se sienten relegados. No podemos cerrar los ojos a que la pobreza no ha disminuido, si bien los hogares pobres llenan de mejor manera sus necesidades b?sicas que en el pasado. No podemos cerrar los ojos a la frustraci?n de quienes desde puestos de trabajo informales o desde el desempleo, contemplan el progreso de quienes se han podido unir a las empresas exportadoras o a las que producen con mejor tecnolog?a para el mercado local o a quienes se han convertido en empresarios exitosos. Tampoco se puede olvidar a las familias de clase media que se sienten imposibilitadas de alcanzar los niveles de consumo a que aspiran.

Sin duda, se cometieron errores que todav?a pagamos y que debemos reconocer como la disminuci?n de recursos para la educaci?n secundaria despu?s de la crisis de inicios de los ochenta, o dejar irse del gobierno a los mejores funcionarios para la reducci?n de la entonces voluminosa planilla p?blica en los noventa, o el aumento de los salarios y pluses para los bur?cratas en la primera d?cada de este siglo.

Esos errores y la rabia que generan en quienes se sienten marginados del progreso, dan p?bulo al populismo que en pa?ses hermanos ha alcanzado extremos que, a Dios gracias, nosotros no hemos sufrido; pero del riego de caer en ellos no nos hemos librado.

Para responder a esa furia y convencer de las ventajas de la libertad, la racionalidad y la eficiencia requerimos un nuevo leguaje adecuado a los tiempos, que exprese nuestro profundo compromiso y preocupaci?n por el bienestar de quienes se sienten excluidos.

Es igualmente importante que la pol?tica persiga que el aumento del bienestar sea compartido. No se trata simplemente de compensar a los perdedores del progreso con d?divas que crean frustraci?n, dependencia, enojo; aunque temporalmente sean necesarias. Se trata de generar puestos de trabajo formales y salarios crecientes para trabajadores y verdaderas oportunidades de emprender (no autoempleos de subsistencia), para personas con distintos niveles de formaci?n. As? el crecimiento se comparte.

Para lograr esos objetivos es fundamental combatir los grupos de especial privilegio, sean p?blicos o privados, someter todos los sectores a la competencia abriendo monopolios y carteles y eliminando toda pr?ctica restrictiva de la producci?n y el comercio. Y m?s que todo hoy, como al inicio de la Rep?blica, lo que necesitamos es educaci?n. Una educaci?n excelente que llegue a todos, y que con base en las habilidades de los docentes estas sean trasladadas a los j?venes, a los adultos desocupados y a las mujeres que no se hayan podido incorporar a la fuerza laboral formal.

Miguel Angel Rodr?guez

Ex Presidente de la Rep?blica

Fecha de publicaci?n: 11-Jul-2016
Fuente: larepublica.net