Disyuntivas
El PNUD- Costa Rica public? este a?o ?Reducir la pobreza en Costa Rica es posible?. El estudio es de Pablo Sauma y Juan Diego Trejos, economistas con gran conocimiento del tema. El diagn?stico y las propuestas son claros.
Se confirma que en las familias pobres prevalecen tanto bajos niveles de empleo como de formaci?n para los trabajos formales.
Uno de cada diez hogares no pobres carece de ocupados, pero esta proporci?n es tres veces mayor en los hogares en situaci?n de pobreza e impacta a?n m?s los hogares en pobreza extrema
Un 60% de los desempleados ?esto es desocupados que buscan trabajo y no lo encuentran? son pobres.
Pero la ocupaci?n de un miembro del hogar no asegura que esa familia salga de la pobreza, porque la poca formaci?n de los pobres solo les permite trabajos que generan bajos ingresos.
Solo un 7,4% de los ocupados de hogares no pobres apenas tiene educaci?n primaria incompleta. Pero en los hogares pobres m?s de una cuarta parte se queda en ese baj?simo nivel. M?s de la mitad de los ocupados de hogares no pobres tienen al menos educaci?n secundaria completa, mientras en los hogares pobre solo un 12,1% llega a ese nivel.
Por eso los ocupados de hogares pobres pr?cticamente no laboran para el Estado (solo un 1,8% lo hace) y menos de una tercera parte trabajan en empresas privadas. La gran mayor?a solo tiene trabajos informales con salarios muy bajos.
Del sector productivo informal surge un 23% de la ocupaci?n para hogares no pobres, pero en relaci?n con los hogares pobres genera m?s de la mitad de los empleos y un 75% de los que corresponden a las familias en pobreza extrema.
Adem?s, entre los ocupados pobres, quienes desempe?an una jornada laboral completa representan apenas la mitad de la proporci?n que se da entre familias no pobres.
Como si todo lo anterior fuera poco, m?s de dos tercios de los ocupados de las familias pobres reciben un pago por debajo del salario m?nimo m?s bajo. Esta proporci?n es m?s de cuatro veces mayor a la que se da entre las familias no pobres.
Estos datos son contundentes.
La mejor medida para reducir la pobreza es que los pobres ocupen puestos de trabajo en el sector formal privado. Es indispensable redoblar los esfuerzos para que todos los j?venes terminen secundaria, pero eso no resuelve el problema de quienes no lo hicieron.
Por ello deber?amos dar prioridad a las acciones del gobierno dirigidas a capacitar a los j?venes y a las mujeres de las familias pobres (los grupos con mayor desempleo en las familias pobres). El INA y el IMAS tienen ac? una tarea fundamental que puede realizarse r?pidamente becando a estas personas para que se capaciten en entes privados bien seleccionados. El Ministerio de Trabajo debe mantener campa?as de informaci?n a los pobres sobre oportunidades laborales. Si los pobres desocupados se emplearan con salario m?nimo, la pobreza disminuir?a 3,5 puntos.
Es adem?s muy conveniente volver a impulsar las pol?ticas del Ministerio de Trabajo para controlar el cumplimiento de los salarios m?nimos que en el pasado han sido exitosas, seg?n estudio del Instituto de Investigaciones Econ?micas de la UCR. Si se cumpliera el pago de salario m?nimo a los pobres, la pobreza disminuir?a 4,4 puntos.
Miguel Angel Rodr?guez