Disyuntivas
Las naciones latinoamericanas, con mercados más libres y abiertos, mejores resultados fiscales, bancos más sólidos, tipos de cambio flexibles, altas reservas internacionales, deudas públicas y externas menores y mejores resultados en su balanza comercial pudieron encajar muy bien el golpe de la gran recesión.
Cuando, con la quiebra de Lehman Brothers la crisis se agudizó, la política monetaria expansiva de las economías desarrolladas determinó tasas de interés muy bajas que provocaron una gran llegada de capitales a los países en desarrollo en busca de mejor rentabilidad. Esto reforzó el crecimiento de estas naciones en medio de la recesión.
En la ?ltima reuni?n del Fed de los Estados Unidos no se redujo la pol?tica de compra de activos financieros de largo plazo. Pero cada d?a est? m?s cercano el momento en que ello ocurrir?. Tambi?n el inicio del crecimiento en la Zona de Euro puede significar una baja en el crecimiento de sus agregados monetarios.
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Para las naciones en desarrollo eso significa una disminuci?n de recursos externos. Con solo el anuncio de que esa situaci?n se dar?a ya se han adelantado sus efectos. De mayo a setiembre las monedas de Brasil, India, Indonesia, Turqu?a y Sur?frica se han devaluado un 14%.
La desaceleraci?n de la econom?a china ha disminuido su demanda por materias primas y alimentos, cuyos precios ya se han rebajado de los elevados niveles alcanzados en 2008-2012. A Am?rica del Sur esto le perjudica, a Centroam?rica y el Caribe esto m?s bien abarata la factura alimentaria.
Ya en mayo el Fondo Monetario Internacional previ? una disminuci?n de una tercera parte en la tasa de crecimiento de Am?rica Latina para este a?o, al bajar del 4,5% del 2012 al 3%.
?C?mo est? Costa Rica preparada para enfrentar un cambio de los pa?ses desarrollados hacia una pol?tica monetaria menos expansiva y hacia un menor d?ficit fiscal en los Estados Unidos, con la austeridad pactada entre dem?cratas y republicanos en los recortes autom?ticos de gastos?
No gozamos hoy de las fuerzas que nos permitieron que la pulmon?a en Estados Unidos y Europa fuese ac? una gripe. En 2008 ten?amos super?vit del sector p?blico global, hoy se vislumbra un d?ficit superior al 7% del PIB en 2014. Ten?amos un tipo de cambio que fluctuaba entre las bandas, desde hace tres a?os tenemos un tipo de cambio fijado por el banco central en la banda inferior. Hace cinco a?os nuestra deuda p?blica total no llegaba a 40% del PIB y la externa era externa era peque?a, hoy est?n creciendo y se acercan a l?mites peligrosos. En 2008 la pobreza disminu?a, hoy est? estancada y crece el desempleo.
El panorama externo nos brindar? algunos elementos positivos: un crecimiento mayor de nuestro principal socio comercial, los Estados Unidos, la recuperaci?n del crecimiento en la Uni?n Europea y posiblemente menor precio de combustibles, alimentos y materias primas.
Pero hemos desperdiciado el tiempo: no se han realizado las transformaciones con urgencia requerida en los gastos y los ingresos p?blicos, en la tramitolog?a y la infraestructura, en las fuentes y costos de la energ?a, en la calidad de la educaci?n p?blica y la oferta de programas de capacitaci?n laboral.
Este mi?rcoles entramos ya a la campa?a electoral y estos temas no se discuten. No hay mejor ocasi?n que esta campa?a para debatir y ponernos de acuerdo para enfrentarlos.
Miguel Angel Rodr?guez
En la última reunión del Fed de los Estados Unidos no se redujo la política de compra de activos financieros de largo plazo. Pero cada día está más cercano el momento en que ello ocurrirá. También el inicio del crecimiento en la Zona de Euro puede significar una baja en el crecimiento de sus agregados monetarios.
Para las naciones en desarrollo eso significa una disminución de recursos externos. Con solo el anuncio de que esa situación se daría ya se han adelantado sus efectos. De mayo a setiembre las monedas de Brasil, India, Indonesia, Turquía y Suráfrica se han devaluado un 14%.
La desaceleración de la economía china ha disminuido su demanda por materias primas y alimentos, cuyos precios ya se han rebajado de los elevados niveles alcanzados en 2008-2012. A América del Sur esto le perjudica, a Centroamérica y el Caribe esto más bien abarata la factura alimentaria.
Ya en mayo el Fondo Monetario Internacional previó una disminución de una tercera parte en la tasa de crecimiento de América Latina para este año, al bajar del 4,5% del 2012 al 3%.
¿Cómo está Costa Rica preparada para enfrentar un cambio de los países desarrollados hacia una política monetaria menos expansiva y hacia un menor déficit fiscal en los Estados Unidos, con la austeridad pactada entre demócratas y republicanos en los recortes automáticos de gastos?
No gozamos hoy de las fuerzas que nos permitieron que la pulmonía en Estados Unidos y Europa fuese acá una gripe. En 2008 teníamos superávit del sector público global, hoy se vislumbra un déficit superior al 7% del PIB en 2014. Teníamos un tipo de cambio que fluctuaba entre las bandas, desde hace tres años tenemos un tipo de cambio fijado por el banco central en la banda inferior. Hace cinco años nuestra deuda pública total no llegaba a 40% del PIB y la externa era externa era pequeña, hoy están creciendo y se acercan a límites peligrosos. En 2008 la pobreza disminuía, hoy está estancada y crece el desempleo.
El panorama externo nos brindará algunos elementos positivos: un crecimiento mayor de nuestro principal socio comercial, los Estados Unidos, la recuperación del crecimiento en la Unión Europea y posiblemente menor precio de combustibles, alimentos y materias primas.
Pero hemos desperdiciado el tiempo: no se han realizado las transformaciones con urgencia requerida en los gastos y los ingresos públicos, en la tramitología y la infraestructura, en las fuentes y costos de la energía, en la calidad de la educación pública y la oferta de programas de capacitación laboral.
Este miércoles entramos ya a la campaña electoral y estos temas no se discuten. No hay mejor ocasión que esta campaña para debatir y ponernos de acuerdo para enfrentarlos.
Miguel Angel Rodríguez