ALTERNATIVAS
Miguel ?ngel Rodr?guez E.

Ciertamente no hemos terminado con el problema fiscal acumulado durante la ?ltima d?cada y debemos seguir ejecutando las tareas de disminuci?n del gasto p?blico respecto al PIB, de mejor cobro de los impuestos y de mayor eficiencia en el sector p?blico, necesarias para dar buen uso a la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas P?blicas. Pero sabemos que debemos tambi?n -con urgencia- reactivar la econom?a que se viene debilitando desde mediados de 2015.
Es indispensable crecer m?s aceleradamente para poder no solo resolver la urgencia fiscal, sino tambi?n ser capaces de atender los serios problemas que vivimos: la pobreza disminuye muy lentamente; la desigualdad, el desempleo y la informalidad han aumentado; se sabe que las pensiones de IVM y los reg?menes de salud est?n en riesgo ante el creciente envejecimiento de la poblaci?n; la educaci?n no es pertinente; la infraestructura colaps?; la energ?a es muy cara; la seguridad ciudadana est? seriamente deteriorada; los servicios p?blicos son ineficientes; las regulaciones estatales son engorrosas y somos vulnerables ante el cambio clim?tico.
Para crecer aceleradamente y generar los recursos con los cuales resolver esos importantes problemas, debemos generar empleos adecuados a los cientos de miles de personas o desocupadas o en la informalidad y prepararlas para que puedan ejercer esos puestos; ahorrar m?s para financiar nosotros mismos una mayor inversi?n; y aumentar la productividad. Cada uno de esos cambios en empleo, capitalizaci?n y eficiencia requiere reformas estructurales de gran calado, que demandar?n acuerdos nacionales dif?ciles de lograr, por la desconfianza que hoy prevalece entre los ciudadanos en nuestras instituciones, pol?ticos, partidos, conocimientos y en los mismos hechos. Adem?s, en las ?ltimas campa?as la discusi?n sobre estos temas ha sido m?nima. Incluso me pregunto con dolor ?habr? perdido nuestra sociedad consciencia de la obligaci?n moral de atender a nuestros hermanos que viven en la pobreza?
Conversando en estos d?as con mi amigo Ricardo Salas me hizo un comentario que a?ade otra dificultad a la generaci?n de los acuerdos y que explica al menos en parte que le estemos volviendo la espalda a esos serios problemas nacionales: nos hemos enzarzado en el debate de temas de familia, de valores y de respeto a otras formas de vida, que son importantes pero que est?n m?s justificados en sociedades que ya han resuelto los problemas b?sicos de justicia social que nosotros por falta de producci?n y productividad no hemos logrado superar. Por importar las discusiones que se dan en EE.UU. y en Europa con niveles de producci?n por habitante cuatro veces mayores a los nuestros, hemos descuidado el debate y los acuerdos sobre los problemas fundamentales de justicia social para las personas que el atraso productivo nos impide atender.
Es importante fortalecer el debate nacional sobre cambios que en serio promuevan mayor producci?n y nos permitan superar problemas sociales que desde hace a?os debimos haber dejado atr?s.
Para lograrlo, debemos perder el miedo al cambio, superar prejuicios y posponer temas que nos dividen sin permitirnos avanzar en aumentar los recursos disponibles para disminuir la pobreza y aumentar el bienestar de las familias.
Nuestros antepasados desde el siglo XIX supieron hacerlo. Conf?o en que las generaciones presentes no nos quedaremos atr?s.
Miguel Angel Rodr?guez
Fuente: diarioextra.com