ALTERNATIVAS
Miguel ?ngel Rodr?guez E.

Ante la buena noticia que a finales del a?o pasado nos comunic? el ministro Edgar Mora, indicando que en este 2019 se evaluar? a los docentes para apoyarlos en su formaci?n, manifest? en redes sociales mi gran satisfacci?n por la enorme conveniencia de esta medida para la calidad de nuestra educaci?n p?blica. Luego, en mis columnas semanales me ocup? del tema (ver ?El 2018 se despide ofreci?ndonos esperanza en educaci?n p?blica? en www.rodriguez.cr) se?alando que se puede logar una educaci?n de excelencia si esa medida se da en conjunto con un examen de los conocimientos de los docentes que se contratan, y con el establecimiento de un internado docente para acompa?arlos y guiarlos en el arte de ense?ar.
Recib? cr?ticas indicando que primero se deber?a someter a evaluaci?n al Presidente, diputados, magistrados y ministros.
Esas cr?ticas merecen una respuesta seria.
Pol?ticos y profesionales son funciones y nombramientos muy distintos que requieren medidas de seguimiento muy diferentes.
Los miembros de los supremos poderes en una democracia liberal son representantes seleccionados por el pueblo, directa o indirectamente, para que ejerzan una funci?n de representaci?n por un per?odo limitado.
Su principal evaluaci?n es la que realizan ciudadanas y ciudadanos en los procesos electorales, decidiendo respecto a ellos y a sus partidos pol?ticos.
Est?n sujetos al diario escrutinio de los medios de comunicaci?n y, ahora, de las redes sociales. Este escrutinio es cada d?a m?s profundo, inmediato y pormenorizado.
Pero claro que adem?s deben darse procesos de evaluaci?n mediante el adecuado rendimiento de cuentas.
En mi primera funci?n p?blica, como director alterno primero y como director con rango de ministro despu?s, de la entonces recientemente fundada Oficina de Planificaci?n, me correspondi? establecer los Planes Operativos de Inversi?n P?blica y las revisiones trimestrales de su cumplimiento.
Luego, como presidente de la Asamblea me toc? proponer la creaci?n y echar a funcionar despu?s, la Comisi?n de Ingreso y Gasto P?blico. 42 a?os despu?s de que la Constituci?n de 1949 hab?a establecido la obligaci?n del Poder Legislativo de aprobar o improbar la liquidaci?n del presupuesto, no hab?a ning?n mecanismo para efectuar esa tarea.
En la administraci?n de don Jos? Mar?a Figueres se introdujo en el Ministerio de Planificaci?n el SINE (Sistema Nacional de Evaluaci?n) y en la que tuve el honor de presidir, se extendi? su aplicaci?n a todas las instituciones aut?nomas y ministerios, mediante un sistema de compromisos anuales de ejecuci?n de tareas entre cada jerarca y el Presidente de la Rep?blica, y se dieron a la publicidad sus resultados, y en el ?ltimo a?o se hicieron p?blicos de previo los compromisos.
Despu?s durante esa administraci?n, en el a?o 2000 se aprob? la reforma al art?culo 11 de la Constituci?n Pol?tica para incorporar la siguiente disposici?n: ?La Administraci?n P?blica en sentido amplio, estar? sometida a un procedimiento de evaluaci?n de resultados y rendici?n de cuentas?.?
Y luego, en octubre de 2001, se aprob? la Ley de la Administraci?n Financiera de la Rep?blica y Presupuestos P?blicos, que tiene como uno de sus objetivos el apoyo a la evaluaci?n de la gesti?n p?blica. Esta ley establece: ?Art?culo 5 Los presupuestos deber?n expresar con claridad los objetivos, las metas y los productos que se pretenden alcanzar, as? como los recursos necesarios para cumplirlos, de manera que puedan reflejar el costo? y en el ?Art?culo 52 ?incluir?n los elementos explicativos necesarios para medir la efectividad de los programas, el costo unitario de los servicios y la eficiencia en el uso de los recursos p?blicos??.
Es penoso reconocer que entre nosotros el rendimiento de cuentas ha sido defectuoso y que falta mucho en la evaluaci?n de los planes nacionales de desarrollo, y del cumplimiento de las tareas de los representantes populares. A ello me refer? el 14 de febrero de 2014 en esta columna Disyuntivas en mi art?culo ?Eficiencia, resultados y rendici?n de cuentas? (www.rodriguez.cr).
Es muy diferente el tema de evaluar a los profesionales en servicio en la funci?n p?blica, incluidos los docentes.
Se trata de personas nombradas en puestos fijos cuya evaluaci?n ha sido solo la que realizan sus superiores para determinar los incentivos salariales que les corresponden. Bien sabemos que en este proceso, de mero tr?mite, pr?cticamente todos los funcionarios reciben la m?s alta calificaci?n.
No existe mecanismo adecuado alguno para justipreciar sus actuaciones, ni en cuanto a cumplimiento de metas (eficacia) ni en cuanto al costo de sus acciones en relaci?n a sus resultados (eficacia).
Por eso, y en aras de brindar verdaderas oportunidades a los j?venes dot?ndolos de habilidades y de avanzar en justicia social y en eficiencia econ?mica, repito mi gran aprecio por la decisi?n del MEP de evaluar en este a?o 2019 a los docentes para apoyarlos en su formaci?n. Ojal? esto sea parte de una tarea m?s completa para asegurar maestros excelentes.
Miguel Angel Rodr?guez
Fuente: diarioextra.com