Miguel ?ngel Rodr?guez E.

Las medidas del presidente Trump en comercio exterior: el abandono del Acuerdo Trans-Pac?fico de Asociaci?n (TPP), la renegociaci?n del NAFTA, los aranceles sobre el acero y el aluminio, imponer un arancel de 25% a un 10% de las importaciones de China y limitar las inversiones chinas en su territorio, han creado enorme preocupaci?n respecto al futuro de las transacciones mundiales, pues estamos acostumbrados a ver a EE.UU. como propulsor del libre comercio.
Pero la historia tarifaria de EE.UU. no es la historia de la promoci?n del libre comercio internacional.
Desde su fundaci?n, esa naci?n sigui? una pol?tica de altos impuestos a la importaci?n, tanto por ser esa la fuente principal de los ingresos federales, como en un af?n de proteger las manufacturas de los estados del norte y del oeste medio.
La segunda ley firmada por el presidente Washington en su primera administraci?n fue la imposici?n de tarifas, a propuesta de su Secretario del Tesoro, Alexander Hamilton.
Estos impuestos a la importaci?n fueron aprobados principalmente para dotar al gobierno federal de rentas necesarias para su establecimiento, que eran necesarias con la nueva constituci?n que creaba los poderes Ejecutivo y Judicial, y transformaba el congreso en instituci?n permanente.
Poco despu?s, en 1791, el Secretario del Tesoro Hamilton present? al Congreso su informe Report on Manufactures que incluye once medidas en extremo proteccionistas y con enorme influencia mercantilista. Con ello qued? patente que, adem?s de la necesidad de ingresos fiscales, las tarifas aprobadas al inicio del primer gobierno federal, ten?an una finalidad proteccionista.
Hamilton fue el principal representante de los Federalistas que representaban los intereses industriales de los estados del norte que defend?an sus manufacturas.
El general que lider? el ej?rcito que conquist? la independencia, el promotor de la Constituci?n Federal y primer presidente, George Washington, era ya claramente Federalista en su segundo per?odo presidencial. Incluso este hacendado de Virginia dio la libertad a sus esclavos a la hora de su muerte.
Despu?s de la Guerra de Secesi?n predomin? la motivaci?n proteccionista de los aranceles. El presidente Lincoln manifest?: ?Dadnos una tarifa proteccionista y tendremos la naci?n m?s grande de la tierra.?
Con el predominio pol?tico republicano, el af?n proteccionista se prolong? hasta la d?cada de 1930 y su ?ltima manifestaci?n fue el Smoot?Hawley Tariff Act de 1930, mediante la cual los republicanos senador Reed Smoot y representante Willis C. Hawley lograron aumentar los impuestos de importaci?n de EE.UU. en tiempos de la Gran Depresi?n, dando origen a una guerra comercial internacional.
Esta tendencia se revierte con el presidente dem?crata Franklin D. Roosevelt. En 1934 se dicta la Ley de Acuerdo Comercial Rec?proco, (RTAA por sus iniciales en ingl?s), que luego se renueva repetidamente y que da origen a negociaciones de EE.UU. con sus socios comerciales para lograr disminuciones arancelarias rec?procas.
Despu?s de la II Guerra Mundial se establece la institucionalidad internacional para promover el comercio internacional, primero con el intento fallido de creaci?n de la Organizaci?n Internacional del Comercio, luego con el GATT y sus rondas multilaterales de negociaci?n y finalmente con la Organizaci?n Mundial del Comercio.
En este ?ltimo per?odo las empresas grandes de los EE.UU. realizan cuantiosas inversiones en el extranjero, y cambian su visi?n proteccionista por una favorable al comercio y las inversiones internacionales. Con ello los republicanos se convierten en abanderados de la apertura comercial. Al mismo tiempo los dem?cratas -con las acciones favorables a los derechos humanos y la no discriminaci?n de los a?os sesenta (presidentes Kennedy y Johnson)- pierden su fuerte base de apoyo en los estados del sur y se vuelven m?s dependientes de los sindicatos de manufacturas, y por ello han oscilado en sus posiciones en torno al comercio internacional.
As? como en el siglo XIX y hasta la I Guerra Mundial el libre comercio se expandi? mundialmente a pesar de pol?ticas opuestas de los EE.UU., as? tambi?n que las once naciones restantes del TPP -despu?s de que los EE.UU. lo abandonaran- hayan podido constituir el Tratado Integral y Progresista de Asociaci?n Transpac?fico (CPTPP por sus siglas en ingl?s), demuestra que las fuerzas favorables a la apertura comercial internacional pueden lograr importantes ?xitos, incluso sin el liderazgo de los EE.UU.
Es muy importante para nuestro muy peque?o pa?s favorecer las aperturas comerciales y privilegiar nuestra participaci?n en bloques de comercio preferencial.
Miguel Angel Rodr?guez
Fuente: diarioextra.com