Miguel ?ngel Rodr?guez E.

Cuando camino por nuestras calles, visito alguna instituci?n por alg?n tr?mite o voy con Lorena a un restaurante, muchos se me acercan para preguntarme por qui?n votar.
Comparto con Ud., amable lector, la respuesta que he dado a esas amigas y amigos.
Lo primero que les comento es que como dec?a don Ar?stides Calvani: ?Gobernar es dif?cil y gobernar en democracia es m?s dif?cil?. Por ello conviene escoger bien.
Hay por quien votar. En primer lugar les se?alo que hay por quien votar. Se presentan una candidata y doce candidatos, y no podemos decir que todos son iguales. Nos han presentado en la campa?a muy diversas caracter?sticas. Es falsa, muy falsa, la afirmaci?n de que todos son iguales porque todos son pol?ticos. Claro que no todos los pol?ticos son iguales. En cada actividad humana hay personas muy diferentes. Si uno requiere a alguien de la inmediata familia para encargarle alguna tarea determinada, no da lo mismo escoger a cualquiera. Algunos tendr?n mayores habilidades y conocimientos para llevarla a cabo. Igual pasa con la selecci?n de presidente, vicepresidentes y diputados.
Si me gustar?a un candidato diferente a los trece que tengo como opci?n, debo participar m?s, no menos, en pol?tica para influir en su selecci?n.
Se debe votar. Ya hace 2.500 a?os S?crates nos adelant? la raz?n fundamental por la que debemos participar en los asuntos p?blicos con una muy sencilla explicaci?n: ?Si yo no participo otro lo har? por m?, y puede darse un resultado peor al que se dar?a si yo hubiese intervenido?. Todos somos responsables por la marcha de nuestra naci?n, no debemos rehuir esa responsabilidad y debemos ser dignos herederos de nuestros antepasados que con recursos y conocimientos mucho menores nos legaron la democracia que disfrutamos.
Los conocimientos del candidato. Para escoger candidato conviene analizar sus conocimientos. Claro que ning?n candidato puede tener todos los conocimientos, pero es importante que el futuro presidente tenga un amplio espectro de informaci?n y la capacidad para evaluar las propuestas que le hagan los especialistas de diversas ?reas. Adem?s, me deber?a interesar que mi candidato tenga un buen entendimiento en las tareas de gobierno m?s importante para enfrentar los problemas nacionales que a m? m?s me interesan.
La experiencia del candidato. Una cosa es el conocimiento te?rico y otra la habilidad para aplicarlo. Esta ?ltima depende -en casi todos los casos- de la experiencia que se haya tenido realizando tareas semejantes. ?Qu? funciones de direcci?n y ejecuci?n han tenido los candidatos en entes p?blicos? ?Cu?les han sido sus realizaciones y sus ?xitos o fracasos? ?Es amplia o muy pobre esa experiencia?
La actitud del candidato. Adem?s de conocimientos y experiencias me interesa la actitud del candidato, su manera y estilo de enfrentar diversas circunstancias. El poder es tan peligroso que incluso enferma a quienes lo detentan y les hace perder la humildad y la empat?a con los dem?s. ?Es impulsivo o reflexivo el candidato? ?Tiene la capacidad para liderar con valores al equipo de gobierno? ?Puede negociar acuerdos con la diversidad de fracciones de nuestros actuales congresos tan fragmentados? ?Siente devoci?n por la funci?n p?blica y realmente le importan y conmueven las necesidades de las familias m?s d?biles? ?Va a imponer un ejemplo de honorabilidad en el desempe?o de la Presidencia?
La campa?a. Una campa?a de ataques a los dem?s no facilita el ?xito de un gobierno que depender? de la capacidad negociadora del presidente con diversas fracciones pol?ticas en la Asamblea Legislativa y con muy beligerantes grupos de inter?s. ?C?mo ha sido la campa?a pol?tica de los diversos candidatos? ?Ha sido propositiva, o mayormente negativa y de ataque a los dem?s?
El equipo del partido pol?tico. No gobierna una persona, gobierna un equipo. Son cientos los puestos de direcci?n que se deben nombrar en el Ejecutivo y en los entes descentralizados. Se deben poder nombrar personas id?neas, y que formen un equipo que armonice y coordine sus acciones. Es nefasto un gobierno con personas que tienen muy diversas visiones y son como bomberos maj?ndose la manguera e impidiendo que se apague el incendio. Yo le di ?despu?s- gracias a Dios de haber perdido en 1994 pues eso me dio 4 a?os m?s para formar equipo. Eso a pesar de que ven?a trabajando en mi partido desde 1957 y que est?bamos ejerciendo el gobierno para las elecciones de 1994. ?Tiene el candidato un partido con tradici?n y membres?a capaz de formar un buen equipo de gobierno? Sabemos de experiencia reciente como al PAC -a pesar de haber ya participado como una fuerza muy importante en tres campa?as anteriores- le fue muy dif?cil formar equipo al ganar en 2014.
El programa del partido pol?tico. ?Tiene el partido de mi candidato un programa de gobierno s?lido que proponga soluciones, instrumentos y maneras de c?mo alcanzar los objetivos en temas de seguridad ciudadana, empleo, lucha contra la corrupci?n, infraestructura, educaci?n, salud, y combate a la pobreza? ?O es un candidato con una posici?n monotem?tica que no va a poder hacerle frente a la diversidad de los asuntos que son responsabilidad del gobierno?
Mi resultado. Si quien me pide consejo despu?s de hacerle estas reflexiones insiste, le comparto el resultado que yo obtengo de aplicarlas: mi candidato es Rodolfo Piza, quien mejor respuesta me da a las cuestiones que he planteado.
Claro que en mi caso yo tengo motivos adicionales. Mi gratitud con el socialcristianismo es inmensa, as? como lo es tambi?n mi afecto a sus dirigentes en todo el pa?s. Adem?s, estoy convencido de que el socialcristianismo es la mejor respuesta para enfrentar los problemas del siglo XXI y que encarna los valores de nuestra nacionalidad. Es la mejor soluci?n costarricense y deber?amos aprovechar la posibilidad real de triunfo que nos brinda Rodolfo Piza.
Miguel Angel Rodr?guez
Fuente: diarioextra.com