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Categoría: Alternativas
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Miguel ?ngel Rodr?guez E.

Dr. Miguel Angel Rodriguez Echeverria

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Dios, para quienes somos creyentes; el azar, para quienes no ven orden ni designio en la historia; o las leyes de la evoluci?n social, para los deterministas; nos han deparado que este proceso electoral se una con la gran conmoci?n creada por el ?cementazo?.

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De esta circunstancia podremos sacar buen fruto si usamos el cambio de autoridades para mejorar las instituciones y controlar la corrupci?n, con un efectivo rendimiento de cuentas de los gobernantes y erradicando la impunidad. O esta extra?a y dif?cil conjunci?n podr?a ser el camino a un gobierno populista, que encante al electorado con la ilusa promesa de un l?der mesi?nico capaz por s? solo de vencer la corrupci?n, erradicar la criminalidad y darnos felicidad.

La primera opci?n se dar? si privilegiamos las instituciones y la experiencia acumulada en la lucha humana por mejorar la convivencia social. Se dar?, si actuamos racionalmente y respondemos a las ense?anzas de la historia.

Si as? actuamos estaremos sirvi?ndonos de la democracia para gradualmente perfeccionar el Estado de derecho y mejorar sus instituciones para limitar el mal uso que pueden hacer gobernantes y funcionarios en el ejercicio del poder. Y lo har?amos utilizando la experiencia creada durante miles de a?os por muy diversas sociedades, que han construido paulatinamente, con enormes luchas y sacrificios, estructuras jur?dicas capaces de controlar las desviaciones a las que son propensos quienes detentan altos cargos p?blicos y sufren la enfermedad que genera el poder.

Esta alternativa requiere mejorar los mecanismos de rendici?n de cuentas que deber?an efectuar todos los jerarcas de organizaciones gubernamentales, de acuerdo con la reforma al art?culo 11 de nuestra Constituci?n, aprobada durante la administraci?n 1998-2002. Esa reforma no ha sido bien ejecutada. Con su efectiva aplicaci?n habr?a m?s transparencia sobre la eficacia y eficiencia en el uso de los recursos p?blicos, y todos los ciudadanos podr?an contribuir a descubrir las desviaciones en su uso. Ser?a para ello muy conveniente profundizar la aplicaci?n del SINE (Sistema Nacional de Evaluaci?n) que se estableci? en el gobierno de don Jos? Mar?a Figueres y se extendi? en la nuestra a todas las instituciones aut?nomas y ministerios. Consiste en compromisos anuales de ejecuci?n de tareas entre cada jerarca y el presidente de la Rep?blica, cuyos compromisos y cumplimientos se hicieron entonces p?blicos. El SINE se redise?? a finales del gobierno 2006-2010 y en el 2011 se obtuvo la colaboraci?n de la agencia de cooperaci?n alemana para mejorar sus capacidades de evaluaci?n. Pero muy poco se ha aplicado.

Esta senda de racionalidad y uso de la experiencia hist?rica tambi?n requiere fortalecer los tres mecanismos para luchar contra la corrupci?n que durante mi administraci?n se aprobaron, previo acuerdo de la Concertaci?n Nacional: la v?a jurisdiccional, la fiscal?a y la procuradur?a especializadas en la defensa de la ?tica p?blica.

La opci?n institucional, de reglas y no de personas, para combatir y vencer la corrupci?n, demanda asimismo definir las condiciones que deben reunir los directores de los bancos estatales, todas las dem?s empresas p?blicas y las instituciones aut?nomas, y c?mo deber?n informar del cumplimiento de sus responsabilidades.

El ?cementazo? tambi?n nos obliga a revisar el procedimiento para nombrar a los magistrados y la ubicaci?n y supervisi?n que se debe dar al Ministerio P?blico.

Evidentemente este camino no nos asegura que no se den actos de corrupci?n, de la misma manera que el quinto mandamiento tres milenios despu?s no nos garantiza que el hombre no mate a sus semejantes. Pero har?a mucho m?s dif?cil cometer actos corruptos y disminuir?a la impunidad.

La alternativa populista se impondr? si prevalecen el error, el ego?smo y la envidia. Quienes se promueven como mes?as salvadores conf?an y venden a los electores sus m?ritos y fortalezas, y no tienen voluntad ni capacidad para someterse a las limitaciones que impone el estado de derecho. Se sienten iluminados que est?n por encima de la ley. Crean ?enemigos? opuestos al pueblo y culpables de todos los males, y para enfrentarlos demanda gobernar sin l?mites a su poder. No convencen ni por su equipo, ni por su experiencia, ni por su habilidad para llegar a acuerdos para mejorar las instituciones. Est?n por encima de todas esas construcciones burguesas.

Escoger esta alternativa populista ser?a el fin, al menos temporalmente, de lo mejor que nuestros patricios nos legaron.

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Miguel Angel Rodr?guez

Ex Presidente de la Rep?blica

Fecha de publicaci?n: 27-Noviembre-2017

Fuente: diarioextra.com