ALTERNATIVAS
Miguel ?ngel Rodr?guez E.

Esta Semana Santa la vivimos atormentados por las im?genes de los ni?os envenenados por los gases con que su propio gobierno los bombarde? en Siria.
Las im?genes de la brutal violencia humana nos llegan de todas direcciones. De Nigeria las atrocidades de BoKo Haram; de Sudan del Sur la barbarie de una lucha tribal y pol?tica que viola ni?as, recluta para sus ej?rcitos ni?os y destruye poblaciones enteras; de Yemen el dolor del enfrentamiento que all? perpetran Arabia Saudita e Ir?n; en Irak contin?a la guerra; de Venezuela donde la dictadura chavista ataca con la Guardia y las turbas a las que ha armado a los ciudadanos que se manifiestan en las calles, encarcela a los opositores, deja sin comida ni medicinas al pueblo y roba sus atribuciones a la Asamblea Nacional; del terrorismo que sigue rampante y ahora mata inocentes peatones en las calles de Estocolmo y sacrifica cristianos coptos mientras oran en sus iglesias en Egipto.
En la pac?fica Costa Rica ya no es novedad descubrir cad?veres de personas asesinadas -a menudo con sa?a- v?ctimas de las luchas entre pandillas de delincuentes, que tambi?n matan a personas inocentes, y la delincuencia com?n ha perdido el respeto por la vida humana.
Casi 21 siglos han transcurrido desde que Jes?s nos trajo su mensaje de amor y nos mand? amar hasta a nuestros enemigos. La lectura de la Pasi?n del evangelio de San Mateo este pasado Domingo de Ramos nos enfrenta con la incre?ble historia de amor de Jes?s que nos redime, y de nosotros que lo rechazamos.
Ante la cruel violencia humana, la Pasi?n de Cristo, su voluntario sacrificio para demostrarnos su amor y redimirnos, nos muestra ?al igual que toda la vida de Jes?s- c?mo la bondad y el bien infinitos de Dios se bajan -por voluntad del Creador- para convivir con nuestras limitaciones, flaquezas y pecados. De esta manera el Se?or Jes?s nos rescata de nuestros errores y bajezas, y nos demuestra que podemos tener fe y confianza en Su amor para superar nuestra humana condici?n.
La narraci?n del establecimiento de la Sagrada Eucarist?a y tambi?n la del juicio, tortura y crucifixi?n de Jes?s nos la presenta el evangelista entrelazada con las historias de la traici?n de sus ap?stoles; del abandono de sus seguidores; del odio de los sacerdotes; de los insultos del pueblo; del escarnio y las torturas causadas por los empleados de los sacerdotes y por los soldados romanos; del miedo culpable del gobernador romano; de las burlas de un ladr?n crucificado con ?l.
A lo largo de la pasi?n y crucifixi?n de Cristo, a lo largo de todo este doloroso sacrificio en que Jes?s nos regala Su vida por amor a nosotros; nosotros, representados por todos esos personajes, rechazamos con maldad su amor. Pero Jes?s no desfallece, no se arrepiente, no abandona su camino de dolor. M?s bien abraza los azotes, los insultos los salivazos, las traiciones y las burlas, se aferra a la cruz, perdona a sus verdugos, nos perdona a nosotros.
La ?nica y verdadera soluci?n a la crueldad humana es la conversi?n al mensaje del amor. En cada uno de nosotros est? convertirnos, trocar odios, resentimientos y envidias en amor a los dem?s. Si inundamos el mundo de amor y somos pacientes y perseverantes difundiremos el amor. Quien se siente amado, aprende a amar.
Fecha de publicaci?n: 17-Abr-2017
Fuente: diarioextra.com