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Categoría: Alternativas
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ALTERNATIVAS

Miguel ?ngel Rodr?guez E.

Dr. Miguel Angel Rodriguez Echeverria

Lorena y yo llegamos en una noche fr?a y lluviosa a Vancouver para encontrarnos con nuestros nietos de 23 y 20 a?os. Uno de ellos estudia ac? en la Universidad de British Columbia. Salimos a comer. En el Barrio Chino, encontramos un restaurante caribe?o en el que cenamos comida india, mientras o?amos una peque?a orquesta tocar m?sica hip-hop.

No pod?amos tropezar con una mejor ilustraci?n de la diversidad de esta bella ciudad en la cual el 52% de sus habitantes tienen un idioma nativo diferente al ingl?s y abunda la fisonom?a asi?tica.

Me hizo recordar la impresi?n de hace 17 a?os, cuando vinimos a Canad? en viaje de estado. Al llegar una fr?a y nevada noche de enero, Ottawa era una ciudad totalmente blanca a la que el colorido se lo daban las abundant?simas banderas de Canad? y Costa Rica que adornaban las v?as p?blicas.

El hospedaje en su residencia oficial nos lo brind? con afecto y estilo la se?ora gobernadora Adrienne Clarkson (de soltera, Poy), nacida en Hong Kong. Nada pod?a mejor ejemplificar el aprecio a la diversidad y a buscar igualdad en el trato que ha caracterizado a este pa?s, que nos da un buen ejemplo de solidaridad.

Es m?s f?cil de entender la solidaridad que caracteriza a los pa?ses escandinavos, pues con una poblaci?n muy homog?nea es m?s natural que las personas venzan el ego?smo y sacrifiquen ventajas personales para favorecer al pr?jimo.

Ello requiere entender las ventajas que a mediano plazo se derivan del apoyo mutuo, y apreciar el altruismo, lo que siempre es dif?cil.

Claro que lo es a?n m?s cuando vemos al pr?jimo como diferente, y ciertamente el extremo de la dificultad radica en la regla que nos manda Jes?s de amar al enemigo.

Canad?, como un pa?s con un gran territorio escasamente poblado, sigui? desde el siglo XIX una pol?tica migratoria muy abierta. Cuando muchas otras naciones cerraron sus fronteras, estableci? desventajas impositivas para los ciudadanos chinos. Todav?a hoy su pol?tica de aceptaci?n de refugiados es de las m?s abiertas de los pa?ses occidentales.

Ello le ha permitido poblar su territorio y aumentar sus capacidades productivas. La diversidad, igual que ocurri? en Estados Unidos a fines desde el siglo XIX, no fue obst?culo para su progreso productivo, sino m?s bien fue ayuda para lograrlo.

Igual a como ha ocurrido en nuestro pa?s con los centroamericanos que han venido a convivir con nosotros.

El ?ndice de Desarrollo Humano de 2016, coloca a Canad? en el d?cimo lugar, aunque en ingreso per c?pita ocupa el lugar 22. En el ?ndice de Progreso Social, se destaca en el segundo lugar solo atr?s de Finlandia, y en el sub?ndice de oportunidades de esta medici?n, est? en primer lugar.

En asuntos hemisf?ricos ha sido muy valiosa la incorporaci?n de Canad? a la OEA en enero de 1990. Su apoyo a las causas de la democracia y los derechos humanos ha sido de gran importancia, y su presencia -lo mismo que la de los Estados Caribe?os- ha disminuido la tensi?n entre Latinoam?rica y Estados Unidos.

Claro que, como toda construcci?n humana, Canad? no es un pa?s perfecto. Con raz?n en muchos casos se protesta contra las pol?ticas de explotaci?n de recursos naturales de algunas de sus empresas en el resto del mundo, como en el caso de Crucitas en nuestro pa?s o en la lucha en contra de la miner?a del oro que se ha producido recientemente en El Salvador.

Pero es un caso que en mucho debemos imitar para lograr equilibrar la eficiencia y el crecimiento econ?mico con la tolerancia y la solidaridad.


Fecha de publicaci?n: 10-Abr-2017

Fuente: diarioextra.com