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Categoría: Alternativas
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ALTERNATIVAS

Miguel ?ngel Rodr?guez E.

Dr. Miguel Angel Rodriguez Echeverria

La educaci?n permite a cada generaci?n transferir a las siguientes sus conocimientos. Y por supuesto la formaci?n en valores, tradiciones y normas de conducta socialmente aceptables es parte fundamental de esa trasmisi?n de conocimientos. Pero adem?s, desde mucho antes de que Gary Becker de la Universidad de Chicago desarrollara el concepto de Capital Humano, los pensadores han visto en la educaci?n un instrumento poderoso para permitir a los j?venes desarrollar las destrezas que, utilizadas en la producci?n, les sirvan para su sobrevivencia y bienestar.

Por eso, durante muchos a?os me preocup? que en muchos estudios que relacionan crecimiento de la producci?n con la educaci?n y el cambio en otros factores que la producen, no se diera una relaci?n estad?sticamente significativa entre el crecimiento de la producci?n y las variables usadas para medir los niveles de educaci?n de diferentes pa?ses y regiones y a trav?s del tiempo.

As? por ejemplo, Eric A. Hanushek y Ludger Woessmann en su art?culo Escolaridad, logros educativos y el acertijo del crecimiento en Am?rica Latina (Schooling, educational achievement, and the Latin American growth puzzle) comparan las tasas de crecimiento de nuestra parte de la tierra con otras zonas geogr?ficas entre 1960 y el a?o 2000. Se?alan que a pesar de tener Am?rica Latina tasas de escolaridad promedio y niveles de ingreso por habitante, inicialmente m?s altas que Asia, ?frica Sub Sahariana, Medio Oriente y Norte de ?frica, su crecimiento solo fue en ese periodo superior al de ?frica Sub Sahariana.

Esos mismos autores, en ese y otros art?culos, desentra?an el acertijo. Lo que afecta la capacidad productiva de las personas no es el n?mero de a?os que est?n sentadas en las aulas recibiendo clases, sino las habilidades que aprendan a ejercer.

Cuando para medir el producto de la educaci?n no se usan las clases recibidas, sino los resultados de diversas pruebas internacionales que eval?an la capacidad para aplicar conceptos de matem?ticas, lenguaje y ciencia que los estudiantes han adquirido, los resultados confirman la afirmaci?n te?rica de que el conocimiento que posean las personas afecta la capacidad productiva de su sociedad.

Frente a los pobres resultados obtenidos por nuestro pa?s en las pruebas de PISA 2009, 2012 y 2015 se?al? en el pasado que estos mismos autores calcularon para los diversos pa?ses el impacto que tendr?a para su crecimiento poder universalizar la educaci?n al menos hasta tercer a?o de secundaria, y desarrollar habilidades en los estudiantes y no solo trasmitirles contenidos. En nuestro caso, si para 2030 logr?semos llegar a que todos los j?venes de 15 a?os cursen secundaria, y adquieran al menos las habilidades b?sicas medidas por las pruebas de PISA, el PIB en 2095 ser?a mayor en un 37% y la tasa de crecimiento anual en 0,65 puntos porcentuales. El valor presente descontado del aumento del PIB ser?a casi tres y media veces el valor del PIB actual.

Frente a nuestra pobreza, al incremento de la desigualdad, al gran tama?o de la econom?a informal, al alt?simo desempleo y ante los retos que vislumbramos con la automatizaci?n, resolver la falta de eficacia de nuestro sistema educativo es una llave indispensable para el ?xito.


Fecha de publicaci?n: 6-Mar-2017

Fuente: diarioextra.com