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Categoría: Alternativas
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ALTERNATIVAS

Miguel ?ngel Rodr?guez E.

Dr. Miguel Angel Rodriguez Echeverria

Este a?o el crecimiento de la producci?n se ha recuperado y lo ha hecho con la participaci?n de los sectores que dan empleo a mayor porcentaje de trabajadores con poca capacitaci?n. Sin embargo, la Encuesta Continua de Empleo (ECE) del segundo semestre de este a?o no muestra mayor recuperaci?n del nivel de desempleo. Fue 9,5% en 2015 y en 2016 fue de 9,4%. Adem?s este a?o disminuy? significativamente el porcentaje de la poblaci?n en edad de trabajar que desea hacerlo.

En efecto, la tasa de participaci?n, es decir la proporci?n de quienes desean trabajar en relaci?n con la poblaci?n en edad para hacerlo, baj? estrepitosamente de 62,1% a 57,2% en el ?ltimo a?o. Esto signific? que a pesar de que el desempleo se mantuvo como porcentaje casi igual, el n?mero de personas trabajando se redujo en 132.607, lo que representa una ca?da de 6,4%. Eso es much?simo, representa 6,4% menos personas obteniendo ingresos para sus hogares y contribuyendo al esfuerzo productivo nacional.

El tema es realmente preocupante.

La ECE muestra que en el segundo semestre la cantidad de personas trabajando este a?o es menor a la que lo hizo en 2015, en 2014, en 2013 y en 2012.

Como sabemos, la producci?n nacional que determina el tama?o del pastel del que vamos a participar todos los costarricenses para atender nuestras necesidades depende por una parte de nuestra dotaci?n de recursos naturales casi fija, del capital invertido acumulado y de los trabajadores que participan del esfuerzo productivo; y por otra parte de la productividad en el uso de esos factores productivos.

El bajo ahorro de los hogares y el des-ahorro del gobierno (se endeuda para pagar gasto corriente) hacen que el crecimiento de nuestro acervo de capital sea lento comparado con el requerido para que el crecimiento disminuya aceleradamente la pobreza.

Por otra parte, sabemos que el crecimiento de la productividad ha sido despacioso en este siglo y que a pesar de que ese crecimiento disminuy? en Estados Unidos, crecemos menos que ellos y nuestra brecha aumenta.

?C?mo vamos a a?adir a esas dificultades una disminuci?n en la fuerza laboral ocupada si queremos responder a los problemas de pobreza y a la frustraci?n de los hogares de clase media con menos recursos con sus niveles de consumo?

El problema del bajo nivel de ocupaci?n no es de este a?o.

Desde 2011 los datos del segundo semestre muestran una tasa de desempleo abierto que es o ronda un 10%. Este nivel de desempleo no es el usual en nuestro pa?s. Para encontrarlo en nuestra historia debemos volver hasta los a?os de la gran crisis de la deuda externa, cuando en 1982 fue de 9,4%.

No se trata de un defecto de la ECE por ser trimestral. La anual Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) se?al? para 2012 un desempleo de 10,2%, en 2013 de 10,4%, en 2014 de 9,7% y en 2025 de 9,6%.

El desempleo es un problema serio para el bienestar de los hogares, para la producci?n y para el sentimiento de autoestima de las personas que lo sufren. Adem?s, como sabemos, este es un problema especialmente grave para las familias pobres que sufren un nivel de desempleo pr?cticamente cuatro veces mayor al de las no pobres.

Ante la falta de empleo surge la necesidad de desarrollar actividad por cuenta propia, que en muchos casos para las personas de menos ingresos es una estrategia de simple sobrevivencia en la pobreza.

Una de las avenidas para generar m?s empleos es construir m?s de la infraestructura que tanta falta nos hace. Para hacerlo es preciso redirigir el gasto p?blico de salarios y transferencias corrientes a los de inversi?n en esas obras y cortar el nudo gordiano que impide su planificaci?n y contrataci?n.


Fecha de publicaci?n: 24-Oct-2016

Fuente: diarioextra.com