Imprimir
Categoría: Alternativas
Visto: 2036

ALTERNATIVAS

Miguel ?ngel Rodr?guez E.

Dr. Miguel Angel Rodriguez Echeverria

A?pesar de que desde 1950 vive el mundo una onda globalizadora que ha disminuido incre?blemente la pobreza, creado inimaginables riquezas y permitido un bienestar material dif?cil de haber so?ado hace pocas d?cadas, Europa, Estados Unidos y segmentos de Am?rica Latina pasan por un momento de repudio al intercambio internacional de bienes, capitales y personas.

Tambi?n en nuestra tierra muchos vituperan la apertura comercial, la inmigraci?n y la inversi?n extranjera.

Sin embargo, nuestra historia y la teor?a nos ense?an que dependemos de la globalizaci?n.

Somos un pa?s muy chiquitico. Nuestra poblaci?n es solo el 0,067% de la del mundo. Nuestro territorio es solo el 0,034% de la tierra emergida del planeta. Nuestro PIB es solo el 0,07% de la producci?n final de bienes de todos los pa?ses.

La capacidad de ser eficientes depende de la posibilidad de especializarnos, para poder adquirir y bien administrar conocimientos y destrezas, y mediante el intercambio disfrutar de altos y crecientes niveles de bienestar material.

Esas dos realidades, a mi modo de ver indiscutibles, hacen que dependamos de poder integrarnos al mundo para poder desarrollarnos mediante el intercambio internacional. Eso es as?, aunque cundan dudas sobre la globalizaci?n.

En los a?os posteriores a 1950 el mundo ha vivido un periodo de acelerado crecimiento de los intercambios a trav?s de las fronteras nacionales. El porcentaje de migrantes respecto a la poblaci?n del mundo, y el porcentaje de las exportaciones sobre el PIB mundial son ya mayores a los niveles alcanzados durante la ola de globalizaci?n acelerada que se extendi? desde 1870 hasta la Primera Guerra Mundial. Y el capital extranjero acumulado respecto al PIB de los pa?ses en desarrollo, est? cerca de llegar al nivel entonces alcanzado.

Nuestro progreso ha estado ?ntimamente ligado a la apertura comercial, a la capacidad de penetrar en los mercados externos, a la migraci?n y a la atracci?n de capitales extranjeros.

A lo largo de nuestra historia, el caf?, el banano, el Mercado Com?n Centroamericano, la Iniciativa de la Cuenca del Caribe, los nuevos productos agr?colas, las zonas francas, los tratados de libre comercio, el turismo y la exportaci?n de servicios, han sido los instrumentos que nos han permitido superar nuestra peque?ez y crecer y disfrutar m?s que nuestros vecinos.

Pero la tarea est? lejos de completarse, tenemos mucha pobreza, gran desempleo y las familias de clase media no se sienten satisfechas con lo alcanzado. Debemos crecer m?s y para ello debemos incrementar nuestro intercambio con el mundo, siendo m?s eficientes y contando con una fuerza laboral m?s capacitada.

A quienes no han alcanzado el bachillerato debemos con el INA y entes privados que puedan impartirles formaci?n, prepararlos con conocimientos y con pr?cticas para incorporarse a la econom?a formal. A las personas que ya han obtenido su bachillerato si no est?n prepar?ndose en las universidades, hay que ofrecerles idiomas y carreras cortas para que puedan disfrutar de mejores posibilidades laborales.

Simplificando la tramitolog?a, transformando nuestros servicios p?blicos para que sean m?s eficientes y menos embarazosos, y desarrollando nuestra infraestructura debemos permitir que aumente la productividad.

Y as? nuestra peque?ez ser?a nuestra fortaleza para poder seguir penetrando los mercados mundiales a pesar de que se generalice el ?nimo antiglobalizaci?n.


Fecha de publicaci?n: 17-Oct-2016

Fuente: diarioextra.com