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Categoría: Alternativas
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ALTERNATIVAS

Miguel ?ngel Rodr?guez E.

Dr. Miguel Angel Rodriguez Echeverria

Sabemos por la experiencia de los pueblos exitosos que la democracia es el mejor camino para la vigencia de la libertad, la defensa de los derechos humanos, el progreso econ?mico y social y para el combate a la pobreza. Por ello debemos propiciar su vigencia entre nosotros, y por ello nos interesa su vigencia en los pa?ses vecinos cuyo bienestar favorece al nuestro.

La democracia -por basarse en una discusi?n inteligente y reglada- solo puede darse entre personas libres. La libertad nos permite diversidad y opiniones aut?nticas. Y esa libertad, hemos aprendido por medio de muchas experiencias, no puede darse sin respeto a los derechos humanos y sin el control del poder monopolizado por el Estado, con los instrumentos del Estado de derecho y la divisi?n de los poderes.

Por eso en Am?rica nuestros instrumentos jur?dicos, entre ellos la Carta Democr?tica Interamericana, dan a la democracia el rango de un derecho humano de los americanos y tutelan internacionalmente su vigencia mediante los ?rganos especializados de nuestra organizaci?n hemisf?rica.

Como americanos nos incumbe la vigencia de la democracia en Nicaragua. Como vecinos con lazos de familia, amistad y afecto con los nicarag?enses y con inter?s nacional en su bienestar social y progreso econ?mico, debe concernirnos a?n m?s esa vigencia.

Por eso con raz?n nos preocupan, a la par que por solidaridad nos duelen, los pasos que a Nicaragua la van alejando de la vigencia democr?tica.

El presidente Daniel Ortega volvi? a ejercer la presidencia a principios de 2007 que gan? con solo el 37% de los votos, gracias a que por negociaciones con un sector de la oposici?n logr? que se bajara el m?nimo requerido para ser electo a solo el 35%, y a que -por las mismas negociaciones- se dividi? el liberalismo.

La Constituci?n ten?a doble impedimento para su reelecci?n, pues establec?a que no pod?a ser electo como presidente quien estaba en ejercicio de la presidencia (lo que hac?a) ni quien lo hubiese ocupado en dos ocasiones. Pero la Corte Suprema fall? que quien entonces ejerc?a el poder no estaba limitado por ninguna de esas prohibiciones. El presidente Ortega fue reelecto en noviembre de 2011 en comicios tildados como opacos por los observadores de la Uni?n Europea.

En enero de 2014 el parlamento de Nicaragua aprob? reformas constitucionales que permiten la reelecci?n indefinida y por simple mayor?a, no importa el nivel alcanzado, lo cual vino a incrementar el poder del presidente Ortega, que lo ha ejercido con importante apoyo de la mayor?a de los poderes f?cticos, aunque ciertamente sin mayor despliegue militar en los centros urbanos, y con amplia libertad de prensa.

Para las elecciones del pr?ximo mes de noviembre el presidente Ortega ha parecido claramente encaminado al triunfo. Sin embargo ello no ha impedido que acreciente de manera indebida y apabullante la concentraci?n del poder autocr?tico que ejerce conjuntamente con su se?ora esposa Rosario Murillo.

Primero el presidente Ortega anunci? que no aceptar?a observadores internacionales para las elecciones de noviembre.

Luego se despoj? -por decisi?n de la Corte Suprema sometida al Ejecutivo- de la representaci?n del principal partido de oposici?n a su dirigente tradicional, entreg?ndola a un amigo del sandinismo. Luego tambi?n se invalid? la representaci?n de otro peque?o partido opositor.

Despu?s se invalid? la candidatura presidencial del candidato por la Coalici?n Nacional por la Democracia, dejando el camino aparentemente despejado para una elecci?n de Ortega sin contendor.

Posteriormente el Consejo Supremo Electoral anula la credencial de los 28 legisladores opositores electos en 2011 y se pone la cereza al pastel con el nombramiento por el presidente Ortega de su esposa do?a Rosario como candidata a la vicepresidencia.

Como vecinos debemos ser prudentes en nuestras reacciones y respetuosos de la soberan?a de Nicaragua. Pero en defensa de nuestro leg?timo inter?s y de los derechos humanos de los nicarag?enses debemos ser vigilantes y activos en la acci?n de los ?rganos interamericanos frente a estos atropellos.


Fecha de publicaci?n: 22-Ago-2016

Fuente: diarioextra.com