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Categoría: Alternativas
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ALTERNATIVAS

Miguel ?ngel Rodr?guez E.

Dr. Miguel Angel Rodriguez Echeverria

El gran aumento de la criminalidad y la sobrepoblaci?n penitenciaria ubican los temas de seguridad y penalizaci?n solo un poquito abajo del problema fiscal, en la prioridad que se debe dar a su atenci?n.

Una buena reinserci?n en la sociedad de quienes terminan de cumplir sus penas es de gran importancia para cumplir con la obligaci?n de procurar condiciones para que todas las personas puedan desarrollar adecuadamente sus potencialidades. La dignidad de la persona implica que la pena no puede quedarse en mero castigo por la transgresi?n cometida por el delincuente, sino que necesariamente debe procurar la socializaci?n del delincuente y el desarrollo de sus capacidades cognitivas y de sus habilidades para convivir como un ciudadano respetuoso de las leyes. La rehabilitaci?n que prepara al reo para la vida en sociedad, es lo contrario a liberarlo por falta de construir facilidades penitenciarias.

Pero adem?s, es conveniente esa preparaci?n de la persona privada de libertad para su vida al terminar la condena, porque por ese medio se disminuye la criminalidad y mejora la seguridad del resto de los ciudadanos. Es, pues, este un tema tambi?n importante desde el punto de vista de seguridad p?blica. Los privados de libertad abandonar?n un d?a la prisi?n y su conducta afectar? la seguridad de los habitantes.

Ambos temas, seguridad y sistema penitenciario, por ser determinantemente influidos por la reincidencia de quienes terminan de descontar penas de c?rcel, dependen de la capacidad del sistema de justicia para rehabilitar a los condenados penales y cooperar con ellos para su reinserci?n social al abandonar el presidio.

En Estados Unidos adem?s del importante debate para revertir su incre?ble e inhumana pol?tica de encarcelamiento, se ha generado an?lisis respecto al problema de la reincidencia. Eso no es de extra?ar pues seg?n las estad?sticas de la Oficina de Justicia en ese pa?s m?s de una cuarta parte de los liberados de prisiones estatales reinciden dentro de los siguientes 6 meses. En un a?o vuelven a ser arrestados un 60% y en cinco a?os m?s de tres cuartas partes. Este es un c?rculo vicioso de encarcelamiento y crimen.

No pude localizar un estudio similar sobre Costa Rica. Los datos obtenidos me indican que alrededor de un 25% de los privados de libertad son reincidentes y que de las condenas anuales cerca del 30% recae en reincidentes.

No podemos ilusamente pretender que se elimine la reincidencia. Si es dif?cil en los hogares educar para evitar la conducta criminal, mucho mayor es la dificultad en un centro penitenciario, donde las relaciones se dan principalmente entre personas con personalidades formadas y que han delinquido.

Pero s? es de gran utilidad enfrentar y reducir la reincidencia.

Para ello es conveniente -seg?n resultados estad?sticos- identificar y focalizar los programas en las personas con mayores riesgos de volver a delinquir, seg?n su historia criminal, sus posibilidades de empleo y sus relaciones familiares. Y dedicar esfuerzos a mejorar sus habilidades cognitivas y de socializaci?n en la c?rcel, pero tambi?n darles apoyo y seguimiento al abandonar la prisi?n.

La tarea no es ni f?cil ni barata. Pero es necesaria y da grandes r?ditos.


Fecha de publicaci?n: 27-Jun-2016

Fuente: diarioextra.com