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Categoría: Alternativas
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ALTERNATIVAS

Miguel ?ngel Rodr?guez E.

Dr. Miguel Angel Rodriguez Echeverria

Tuve la suerte de conocerlo en mi primer a?o universitario, en la Facultad de Ciencias y Letras que con singular dedicaci?n y gran acierto dirig?a.

En el extraordinario cambio en la Universidad de Costa Rica que se inici? en 1957 con el establecimiento de los Estudios Generales y la exaltaci?n de las humanidades, don Jos? Joaqu?n Trejos fue fundador, profesor y el primer decano. Ya hab?a sido profesor, fundador y decano de la entonces Escuela de Ciencias Econ?micas.

A?os despu?s mis profesores de econom?a Alberto Di Mare y ?lvaro Hern?ndez obtuvieron su aprobaci?n y me llam? don Alberto a Berkeley, para proponerme que me devolviera a Costa Rica y fuera su segundo como Director Alterno de la Oficina de Planificaci?n con participaci?n en el Consejo de Gobierno. Obtuve el consentimiento de mis directores de tesis para terminarla antes de lo previsto y volvimos, Lorena embarazada de Andr?s, Miguel Alberto y yo a enfrentar la experiencia de trabajar en su gobierno. Fue un extraordinario pos-posgrado.

Don Jos? Joaqu?n viv?a con su familia en la Casa Presidencial ubicada adonde se erige hoy el edificio del Tribunal Supremo de Elecciones. Fue el ?ltimo Presidente que la habit?. Y all? trabajaba.

Y trabajaba de verdad.

En el segundo piso del viejo edificio de dos plantas de esa Casa Presidencial, estaba la Oficina de Planificaci?n. Los pisos eran de madera y cruj?an con el caminar de los funcionarios que all? elabor?bamos los presupuestos, los planes de mediano plazo, los planes operativos anuales, y el control de las inversiones y del cumplimiento de las metas de las diversas dependencias.

Mucho m?s c?modamente habr?a vivido en su casa del barrio de profesores en La Paulina. Pero estoicamente viv?a en la Casa Presidencial soportando gran incomodidad. Era parte de su parsimonia. Y su ejemplo nos hac?a caminar con sigilo y evitar ruido a todos los empleados de OFIPLAN.

Se reun?a semanalmente con cada ministro para revisar la marcha de su cartera. Y nos ped?a a OFIPLAN que le prepar?ramos informaci?n detallada de los asuntos m?s relevantes de cada Ministerio. Con frecuencia nos llamaba a don Alberto o a m? para que le traj?ramos informaci?n en medio de esas reuniones.

Un hombre serio, dedicaba su tiempo a las materias de Estado y estudi? todos los documentos que preparaban las dependencias p?blicas. Me ha impresionado -en estos d?as al releer sus Informes Presidenciales- el detalle que le dedic? a los trabajos de OFIPLAN.

Su dedicaci?n, seriedad y parsimonia infund?an inmenso respeto, no solo a m?, a su recordado hijo Diego, Ministro de la Presidencia y de Seguridad P?blica y a Germ?n Serrano su Secretario que ?ramos los jovencitos que asist?amos al Consejo de Gobierno, sino a todo su equipo de Ministros integrado por personas de mucho valor y muy reconocidas.

Viv?a con humildad, entendida esta como autenticidad.

No tem?a ganar impopularidad vetando leyes que sin contenido econ?mico hac?an donaciones o exoneraban impuestos, ni temi? disminuir planillas y gasto corriente en el gobierno y aumentar el impuesto territorial que traslad? a las municipalidades y establecer el de ventas. Confiaba en la capacidad de discernimiento de los costarricenses.

Su extraordinario legado es fruto de sus dotes personales y de su dedicaci?n. Gobern? con esfuerzo propio. Y lo hizo con gran ?xito, aunque la oposici?n ten?a mayor?a en la Asamblea Legislativa y desde la propia toma de posesi?n hab?a manifestado su decisi?n de que fueran sus diputados quienes gobernaran. Lo logr? porque no temi? encarar de frente los problemas, aprovechar proyectos de sus opositores y convencer a los ciudadanos.


Fecha de publicaci?n: 25-Abr-2016

Fuente: diarioextra.com