ALTERNATIVAS
Miguel Ángel Rodríguez E.

Hace ya más de veinte años durante el gobierno del Presidente Calderón Fournier dio inició este proceso. Dieron hasta entonces sus frutos contrarios al sistema bipartidista y presidencialista dos reformas anteriores: la aprobación en 1968 de la no reelección presidencial y la eliminación durante la administración del presidente Carazo Odio de la facultad del congreso de someter a votación cualquier asunto en trámite, con una simple moción de orden que daba por terminado el debate. En aquel entonces el PLN se negó a permitir que se aprobara el PAE 3 en la Asamblea Legislativa y se debilito la capacidad del bipartidismo para tomar decisiones.
La primera de esas reformas —luego eliminada por la Sala IV— forzó a los partidos a una lucha interna cada cuatro años para encontrar candidato presidencial. Cuando los expresidentes y líderes tradicionales del PLN no pudieron presentarse como candidatos se debilitaron los mandatos en el PLN y se radicalizaron las posiciones en las confrontaciones internas. Se tronó muy difícil negociar con un gobierno adversario si se quería ser candidato presidencial. Con la mencionada reforma al reglamento de la Asamblea, cualquier diputado puede posponer casi indefinidamente el voto de cualquier proyecto. Ello hacía indispensable la colaboración del principal partido de oposición para la aprobación de proyectos de ley de cierta importancia.
La administración siguiente del Presidente Figueres Olsen encontró que la realidad de nuestro pequeño país con un nivel de desarrollo medio en un mundo globalizado, obligaba, para poder progresar, a mantener las políticas de apertura al comercio internacional, de ortodoxia monetaria y fiscal y de libertad del mercado interno, y no pudo en consecuencia dar origen a una política opuesta a la que se venía implementado después de la grave crisis de inicios de la década de 1980. La constatación de esta realidad se dio con el Pacto Figueres-Calderón, que desilusionó a un importante contingente de votantes, quienes habían supuesto que la oposición del candidato Figueres al PAE 3 indicaba que iría por una ruta diferente. Así, después de la altísima votación en 1994, en los siguientes cinco procesos electorales, solo en la elección de Doña Laura —16 años después y con 776.511 más electores inscritos— una candidatura presidencial alcanzó en primera ronda más votos que los 711.328 que obtuve cuando perdí frente al Presidente Figueres Olsen en 1994. Esto fue así por el crecimiento del abstencionismo a partir de 1998 y por la aparición de nuevos partidos políticos que empezaron a señalar su fuerza en las elecciones de 2002, en especial el PAC que obtuvo en su primera incursión un 26,2% de los votos para presidente.
Ahora finalmente llegará a ejercer la presidencia un partido distinto al PUSC y al PLN y por eso considero que se inicia el cierre de este ciclo político con la próxima presidencia del PAC.